Economía

Presupuesto: herramienta "inútil" para el inversor

De todo el entramado de planillas y proyecciones hay tres variables clave que indefectiblemente nunca de cumplen: variación del PBI, inflación y dólar.

Miles de horas hombre, componendas de todo tipo y vaya a saber uno cuántos millones de pesos, son el alimento del Presupuesto que cada año presenta el Poder Ejecutivo al Congreso, su guía de que es lo que promete lograr para los ciudadanos en los siguientes doce meses.

La pregunta como inversores es si estos mamotretos de números, aspiraciones y compromisos nos sirven de algo. De las miles de páginas -incluyendo anexos- de la “ley de leyes”, tres variables en las que está puesta toda la inteligencia del Estado son las claves para resumir que podemos esperar, y a posteriori qué se logró, en el plano económico: variación del PBI, inflación y valor promedio del dólar.

De la certidumbre o no de estos valores, depende el bienestar de los ciudadanos, la decisión de la inversión extranjera y el destino de miles de pequeños y grandes ahorristas.

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Así que bien vale ver hasta qué punto los políticos son buenos o malos en esto de proyectar el futuro y cumplir con lo que les marca la ley de la cual dependen todas las otras leyes que sancionen en el año.

En promedio el error en términos absolutos en lo que va del siglo XXI entre el PBI proyectado y el efectivo del año siguiente (ajuste Indec 2014) es de 125%, lo que resulta monstruoso, siendo el presupuesto 2008 (presupuesto Peirano, CFK) el que más estuvo a punto de cumplirse (proyectado 4%, efectivo 4.1%) y el que menos el 2010 (Boudou, CFK; proyectado 2.5% efectivo 10.1%). En términos de como golpeó la realidad, lo “peor” fue en 2009 (Fernández, CFK) cuando frente a un incremento estimado de 4% tuvimos una caída del producto de 5.9%, y lo “mejor” en 2010.

En el frente inflacionario (Indec y Congreso entre 2011/16), el error promedio en las estimaciones es de 86%, con la menor desviación en 2009 (la recesión acotó la inflación del proyectado 8% a 7.7%) y la mayor durante 2014 (Lorenzino, CFK; proyectado 9.9% efectiva 38.53%). Lo “peor” para los argentinos fue en 2014, después que el ministro que se quería ir se fue, y lo “mejor” en 2003 cuando Roberto Lavagna estimo un incremento de precios de 22.3% y apenas anotó 4.1% (el crecimiento ese año fue de 8.8%).

Más que mejores, deberíamos decir que las estimaciones respecto al dólar (promedio anual, dólar oficial, venta) del Poder Ejecutivo y el Congreso fueron “no tan malas”, ya que el aquí el error promedió 16% (26% ante el dólar libre), siendo el presupuesto 2007 (Micelli, CFK) el que menos le erró al viscachazo, al estimar un valor de $3.15 que finalmente se dio (el libre $3.14) y dejando de lado a Cavallo/De la Rúa en 2002 (estimaron 1.4 fue $3.55/$3.17) lo peor fue en 2018 (Dujovne, MM) cuando frente a un estimado de $19.3 quedamos con un billete de $28.67 (frente al “blue”, lo pero fue para Lorenzino/CFK en 2014; de $ 6.33 quedamos con $12.49).

Que tomar el Presupuesto Nacional como “Biblia” de lo que va a pasar con las tres variables económicas más relevantes es un suicidio financiero, no hace falta aclararlo más.

La pregunta que surge aquí es que Administración ha sido la que más se acercó a cumplir con la ley.

En lo que compete al PBI, la segunda administración de Cristina Fernández de Kirchner fue la que estuvo en promedio más de cerca de cumplir las pautas legales (desviación absoluta de 77%) aunque después de ser la que más se alejó durante su primer periodo (148%). Quien aquí dio la sorpresa más positiva fue Néstor Kirchner que frente a una pauta de crecimiento promedio de 3.8% nos dejó 8.74%. En frente, Mauricio Macri teniendo que cumplimentar una mejor anual de 2.38% nos deja con un decrecimiento de 0.83% (los datos de 2019 no son finales).

En precios claramente lo mejor para Néstor Kirchner, que no solamente fue el que estuvo más cerca de lo pautado, sino que lo mejoró (frente a un incremento esperado de 12.33% consiguió 7.62%). Lo mayor desviación en cambio, fue para su esposa en la segunda gestión (que frente a un incremento promedio de 11.38% nos dejó con 28.82%), si bien Macri queda por lejos con el mayor incremento inflacionario anual (42.52% anual).

En cuanto al control del billete, Cristina en su primer presidencia es quien más cerca queda de las metas (si bien Néstor las mejora dejándonos un dólar 5% debajo de las pautas anuales), con Mauricio como el que más lejos (y peor) queda del Presupuesto, al cerrar con un “verde” 23% arriba de lo comprometido.

La corona como cumplidor de lo que marca el presupuesto, le queda entonces al NK, mientras las espinas las comparten CFK segunda gestión y MM.

Si después de esto, le queda la sensación que para los independientes escoger en un eventual balotaje pueda parecerse a elegir entre Guatemala y Gutepeor, tal vez no se equivoca.

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