Charlas de quincho

Secciones Especiales

Rumbo a los 6 meses de restricciones por la pandemia, la semana tuvo para todos los gustos. Otro banderazo, elecciones en el BID, coletazos por las tomas de tierras; el retorno soft de Mauricio Macri, y hasta la irrupción de Elisa Carrió, que esta vez la emprendió contra el mismísimo Papa. Sin embargo, la nota indiscutida de la semana recayó en el punto de coparticipación que la Nación, inesperadamente, le hizo devolver (de prepo) a la Ciudad de Buenos Aires, y el inmediato realineamiento de fuerzas políticas (dentro y fuera de Cambiemos) que generó la medida. La decisión neutralizó hasta el impacto del levantamiento de la Bonaerense por salarios (que para eso se destinarían los fondos), y que quedó así en un segundo plano. Veamos:

Que “la sociedad” irrumpió ahora en el escenario político ya no es ninguna novedad. Con movilizaciones, banderazos, el siempre desagradable “cacerolazo”, y todas las restantes versiones, pero con adhesiones variables. Lo cierto es que la multiplicidad de temas para las protestas, parecen diluir la efectividad de las mismas y, más vale, lo que prima es el malhumor generalizado, mezcla de hartazgo y temor o incertidumbre, que predomina en una sociedad que, además del número creciente de víctimas fatales por la enfermedad, acentúa día a día los problemas económicos, y agota su paciencia. Parte de esto se viró en algunos conatos entre provincias que, en el caso de Tucumán, llegaron hasta el enfrentamiento entre civiles y las fuerzas del orden que, finalmente, debieron flexibilizar el paso para no agravar la situación. Esto se repitió en Santiago del Estero, Tucumán, y obviamente en San Luis, la más intransigente de todas, que llegó a estar “sitiada”, impidiéndose el paso de combustibles y alimentos para forzar la liberalización del paso. La nota (a favor) la dio La Pampa que aceptó una especie de salvoconducto para quienes viven de un lado y trabajan en la provincia, y viceversa, a fin de evitar los enfrentamientos en los límites entre provincias, aunque los excesos se dan también en algunas localidades con restricciones que imponen hasta los jefes comunales.

Los comentarios en los encuentros virtuales, cada vez más “matizados” con reuniones presenciales, tuvieron un ritmo casi desenfrenado que pasó por todos lados. Por supuesto que las elecciones en el BID, donde Argentina “fue sola”, como decía un observador, no dejó de llamar la atención por el caso inédito de que, finalmente, los Estados Unidos con Donald Trump a la cabeza, lograron imponer a su candidato, aunque los “usos y costumbres” marcaban siempre la titularidad en un candidato de un país americano, pero en vías de desarrollo, dejando nuevamente a un incómodo Secretario de Planeamiento, Gustavo Béliz, con las ganas de acceder al organismo internacional de financiamiento, y haciendo olvidar que también el ex ministro del Interior, Rogelio Frigerio pretendía acceder a ese cargo cuando todavía Mauricio Macri tenía algún peso en las negociaciones internas. El caso es que la región votó más alineada a los Estados Unidos, y este dejó entrever que el cambio de actitud se corresponde con la nueva realidad que impone la relación con China y la necesidad de neutralizar el avance que el gigante asiático está desplegando especialmente en Sudamérica. En ese proceso que dejó el BID en manos de Mauricio Claver-Carone quedaron pendientes mas preguntas que respuestas que retumbaron en zooms varios durante el fin de semana. No se lo vio en toda esa movida, por ejemplo, a Felipe Solá, como tampoco en muchas otras actividades de la Cancillería. Tampoco parece que haya existido timing en esta negociación del BID, habida cuenta la necesidad que tiene el país de no complicarse la vida con los Estados Unidos (algo que al final del día y en los temas realmente importantes casi ningún gobierno argentino ha hecho, incluyendo en esto a los mandatos Kirchner). Ahora que mas se necesita frente al FMI a una administración como la de Trump que no mandé ninguna señal beligerante hacia el país (quizás porque aun con Alberto F. el republicano sigue pensando que Argentina puede ser limite para evitar cosas mucho peores en Latinoamérica) la estrategia del gobierno ante el tema BID resultó incomprensible para muchos.

Si bien buena parte de las reuniones son por temas empresarios (económicos, financieros o comerciales), la política se mechó por todos los costados, aunque la vorágine de acontecimientos va dejando los asuntos inconclusos por el camino. Ese es el caso del conflicto de la semana pasada, cuyo epicentro era la toma de tierras, en sus dos versiones: la del sur (mapuches) y la bonaerense sobre la cual algunas estimaciones hablan de hasta 4.500 hectáreas (manzanas) ya tomadas, en parte de las cuales debería haber una marcha atrás según dictaminó la Corte que mandó desocupar antes de fin de muslos predios. Este tema, coincidente con el levantamiento policial, pasó en un lugar muy incómodo varios funcionarios, aunque uno de los más observados (probablemente por su muy alto perfil) fue, justamente, el Ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni que quedó descolocado ante el desborde de los acontecimientos que terminaron con la Quinta presidencial de Olivos “cercada” por la bonaerense, en un hecho insólito cuestionado desde todo el arco político.

El coronavirus logró algo casi imposible en el peronismo, partido impulsor de las “roscas” y tertulias presenciales: su primera “unidad básica” virtual. La cronología de esta aventura comenzó el 28 de abril pasado cuando el experimentado exsenador por Tierra del Fuego Mario Daniele creó el grupo de WhatsApp “Homenaje a Perón 1/7”, con el objetivo de realizar un gran acto para ese día en la Quinta de San Vicente -donde se encuentran los restos del expresidente-, cuando se conmemora el aniversario del pase a la inmortalidad del “General”. La propuesta incluía exposiciones del primer mandatario, Alberto Fernández; la vicepresidenta, Cristina de Kirchner; el gobernador bonaerense, Axel Kicillof; y los titulares del PJ y del Congreso del partido, José Luis Gioja y el gobernador formoseño, respectivamente. La “juntada” justicialista, fomentada por Daniele y frenada por la pandemia, derivó en la “primera Unidad Básica Peronista virtual de la Argentina” denominada “Espacio Peronista Federal”, y el martes pasado realizó su primer encuentro en el que participaron, entre otros, el exjefe de Gabinete cristinista y actual interventor de Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT), Aníbal Fernández, y el gremialista legislativo Norberto Di Próspero. Para la próxima reunión se espera contar con Gioja. A medida que corren los días aparecen dirigentes y militantes que no quieren quedarse fuera de un grupo en el que también se encuentran el gobernador de San Juan, Sergio Uñac; los senadores Mario Pais (Chubut), Beatriz Mirkin (Tucumán), Norma Durango (La Pampa), Matías Rodríguez (Tierra del Fuego), e históricos como el exjefe del PJ en la Cámara alta Augusto Alasino (Entre Ríos); el exsecretario parlamentario del Senado Juan Estrada, y exlegisladores como Juan Manuel Abal Medina y Eric Calcagno (Buenos Aires), Adolfo Bermejo (Mendoza), Ada Maza (La Rioja), María Esther Labado (Santa Cruz) y Edgardo Depetri, quien se encuentra en la actualidad en el área de Obra Pública de la Nación.

Por supuesto que los subes y bajas de funcionarios y candidatos del Frente de Todos no le va en zaga a los de Todos por el Cambio. Y es justamente esto lo que habría impulsado a volver a levantar la imagen de Macri a fin de, al menos, postergar un poco la lucha interna con vertientes de lo más variadas. Por un lado, algunos dicen que la ex Gobernadora María Eugenia Vidal está levantando mucho en las encuestas de la provincia, por lo que sería un desperdicio que “jugara” en Capital (ya que el actual vicejefe de CABA, Diego Santilli pretendería competir por Buenos Aires, mientras que Horacio Rodríguez Larreta sería el candidato natural para la presidencia de la Nación). Otros, mientras tanto, justifican la reaparición de Macri en el hecho de que, justamente, es Rodríguez Larreta el que levantó perfil con los acontecimientos de los últimos días a partir del conflicto por los fondos de la ciudad que traspasó la Nación (y que podría terminar en un conflicto judicializado a partir de hoy mismo), lo que “molesta” a quienes prefieren mantener el verticalismo a Macri. Como si fuera poco, las diferencias con la titular del PRO, Patricia Bullrich tampoco son menores, ya que se la considera como uno de los exponentes de la “linea dura”. Esto, sin embargo, no frenaría a otra figurita difícil (y con bastante aval) como es el ex ministro de economía, y ex embajador en los Estados Unidos, Martín Lousteau, “el díscolo” para algunos, respaldado por una parte importante del radicalismo, y que no trepida en cuestionar, o directamente “desacatar” a la ex Ministro de Seguridad de Macri. “El ya estuvo con el cristinismo”, dicen quienes tratan de desgastarlo, aludiendo a sus idas y vueltas.

Mientras algunos corren apuestas sobre la situación en las provincias, y cual puede ser el dictamen judicial sobre los fondos de la Ciudad con los que la Nación pretender pagar los aumentos a la Policía Bonaerense, aparecen otra serie de conflictos. “Se destapó una caja de Pandora”, comentaba un analista respecto a las demandas que ya comenzaron a surgir de otros sectores postergados como personal de salud; distintos tipos de subsidios, etc., sin hablar de la clase pasiva que ya registró varias postergaciones en la actualización de sus haberes. Pero también varios van a mirar con mucha meticulosidad como queda el “mapa” de la coparticipación de las provincias ya que, parece que en algunos casos, como La Pampa, los porcentajes insólitamente se ubican por encima de los de la ciudad de Buenos Aires. Y, mientras algún nostálgico recordaba los 50 años de la fundación del Movimiento Montoneros, otros más “terrenales” comentaban los conflictos que siempre rodean al Ministerio de Ambiente, al margen de que su titular hoy sea Juan Cabandié, un docente sin formación específica en una materia cada vez más compleja. En todo caso, la elección del nombre de un nuevo grupo para controlar empresas y actividades, causó revuelo en el sector privado. Es que “Brigadas” de Control Ambiental”, tal como se denominaría hace rememorar a otras cuestiones y tiempos. Parece, sin embargo, que no hay nada nuevo en la materia, excepto el nombre, y se trataría de la misma área ya creada en 2018 y sujeta, incluso, a contralor jurídico.

Vamos a terminar con un chiste de una categoría clásica.

Manolo y Fermín deciden tomar algunos cursos de filosofía para aumentar su saber. Así, concurren a un instituto en el que les tomarán una prueba previa. En primer lugar pasa Manolo, a quien el profesor le pregunta:

-Dígame, ¿usted conoce algo de Lógica?

-Pues... no. ¿Cómo es eso?

-¿Usted tiene una panquequera?

-Pues sí...

-Entonces, la lógica indica que usted tiene una cocina.

-Claro que sí, hombre...

-¿Y su esposa ha usado esa panquequera o sólo usted?

-Pues la Carmiña la utiliza más que yo.

-Bien, entonces la lógica indica que usted está casado y es heterosexual.

-Sí, sí... Doce años de matrimonio. Qué maravilla es la lógica.

Sorprendido, Manolo sale y encuentra fuera a Fermín, que le pregunta:

-¿Ha sido difícil la prueba?

-No, para nada. Me han enseñado Lógica.

-¿Y cómo es eso?

--Fácil. Dime, ¿tú tienes una panquequera?

-No.

-Entonces eres homosexual.

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