14 de octubre 2026 - 11:39

OpenAI usó inteligencia artificial para identificar a un empleado acusado de instalar un dispositivo espía

Abdulrahman Alfozan, de 35 años, fue detenido por el FBI y enfrenta cargos por interceptación de comunicaciones. La empresa lo despidió y aseguró que no hay indicios de filtración de datos.

La fotografía fue tomada por el dispositivo espía.

La fotografía fue tomada por el dispositivo espía.

OpenAI, la empresa creadora de ChatGPT, compartió un insólito hallazgo: en las últimas semanas, detectó un sofisticado dispositivo de grabación oculto en una de sus oficinas y recurrió a sus propios modelos de inteligencia artificial (IA) para identificar al empleado que lo había instalado. El caso llegó al FBI, que detuvo al sospechoso.

Tras lo ocurrido, la compañía confirmó que el trabajador fue despedido y que la investigación continúa abierta. El principal sospechoso fue identificado como Abdulrahman Alfozan, de 35 años, quien fue detenido el 9 de octubre y ahora enfrenta cargos por “interceptación de comunicaciones”, un delito castigado con hasta cinco años de prisión en EEUU, según consignó la agencia AP.

El episodio se conoció el martes 13 de octubre, a través de un comunicado publicado por OpenAI en su cuenta oficial de X. Según detalló la firma, sus modelos de IA ayudaron a analizar el dispositivo, rastrear su procedencia y determinar que había sido colocado por un empleado pocos días antes de ser descubierto.

El comunicado oficial de OpenAI en las redes sociales.

El comunicado oficial de OpenAI en las redes sociales.

La compañía no explicó qué procedimientos utilizó la inteligencia artificial para llegar hasta el responsable ni brindó detalles sobre las características técnicas del aparato o la identidad del trabajador involucrado.

Una vez identificado el sospechoso, OpenAI denunció el caso ante las autoridades federales. “Estamos agradecidos a los agentes y fiscales que actuaron rápidamente para efectuar una detención”, expresó la empresa, que también confirmó que continuará colaborando con la investigación.

En paralelo, la firma buscó despejar dudas sobre una posible filtración de información sensible. De acuerdo con su comunicado, hasta el momento no hay indicios de que el empleado haya accedido de manera indebida o extraído los parámetros de sus modelos de inteligencia artificial, el código fuente o los datos de sus clientes.

OpenAI remarcó que la protección de su tecnología, su información y sus trabajadores es una prioridad y un asunto de importancia nacional. En ese marco, explicó que su programa de seguridad contempla riesgos internos, ataques informáticos y amenazas de actores vinculados con gobiernos extranjeros.

Quién era el empleado detenido

El sospechoso fue identificado como Abdulrahman Alfozan, de 35 años. Según informó la agencia AP, había sido detenido el 9 de octubre y enfrenta cargos por “interceptación de comunicaciones”, un delito que contempla una pena de hasta cinco años de prisión en Estados Unidos.

Alfozan se había incorporado a OpenAI en julio de 2025 y fue despedido el mismo día de su detención.

El caso también tuvo repercusiones en el ámbito de la seguridad nacional estadounidense. Jay Clayton, director de Inteligencia de Estados Unidos y recientemente designado al frente del grupo de trabajo de la Casa Blanca sobre inteligencia artificial, conocido como Super Intelligence Force, vinculó el episodio con la competencia global por el desarrollo de sistemas avanzados.

“Este caso demuestra por qué ganar la carrera mundial por la superinteligencia es un imperativo de seguridad nacional”, declaró Clayton en un comunicado.

Y agregó que “los servicios de inteligencia estadounidenses siguen movilizados para proteger la propiedad intelectual de vanguardia de Estados Unidos frente a las amenazas extranjeras”.

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