11 de junio 2026 - 18:03

Euforia bursátil: los ADRs volaron hasta 14,3% y el riesgo país se hundió a mínimos en 8 años

La mejora de la calificación crediticia de la Argentina por parte de Standard & Poor’s impulsó una fuerte reacción positiva en el mercado. Los bonos soberanos en dólares escalaron hasta 4,1%, y el índice que mide el J.P. Morgan se desplomó casi 12% a 443 puntos. A su vez, los ADRs saltaron hasta 14,3%, y el S&P Merval voló 7,4% en moneda dura.

Los títulos más largos se dispararon hasta 4%.

Los títulos más largos se dispararon hasta 4%.

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La mejora de la calificación crediticia de la Argentina por parte de S&P, que elevó la nota soberana de CCC+ a B-, desató una fuerte euforia en los mercados. Los bonos soberanos en dólares treparon con fuerza este jueves, mientras que el riesgo país perforó los 450 puntos básicos por primera vez desde 2018 y alcanzó su nivel más bajo desde la asunción de Javier Milei. En paralelo, el S&P Merval medido en dólares se disparó más de 7% y los ADR argentinos en Wall Street avanzaron hasta 14%, liderados por las acciones bancarias.

La suba de la nota se suma al upgrade que había realizado Fitch Ratings a comienzos de mayo y refuerza la percepción de una reducción gradual del riesgo argentino entre los inversores. En este contexto, los títulos en dólares escalaron hasta 4,1% encabezados por el Global 2041, seguido del Bonar 2035 (+3,4%), el Global 2038 (+3,2%) y el Global 2035 (+3,2%).

Así, el riesgo país bajó 60 unidades (-11,9%) y se ubicó en 443 puntos básicos, su nivel más bajo desde el 1° de mayo de 2018.

En su informe, S&P explicó que la suba de la nota refleja una menor vulnerabilidad económica, una mejora paulatina de la liquidez externa y un fortalecimiento de la capacidad del país para cumplir con sus compromisos financieros. La agencia destacó la acumulación de reservas internacionales, la consolidación del equilibrio fiscal y las distintas fuentes de financiamiento que permitieron al Gobierno afrontar los vencimientos de deuda.

No obstante, la calificadora advirtió que la economía argentina continúa expuesta a eventuales shocks externos y desafíos macroeconómicos durante los próximos 12 a 18 meses. Aun así, consideró que el escenario base contempla que el país pueda atravesar esas tensiones sin incurrir en un default ni en una reestructuración forzada de su deuda.

"Es una noticia muy buena por dos motivos. El primero, el upgrade destraba el universo de fondos institucionales que tenían prohibido invertir en CCC, ampliando estructuralmente la base de demanda para los Globales. El segundo, más relevante, es lo que confirma sobre el camino: el superávit comercial anualizado en u$s25.000 millones, el BCRA cerrando mayo con compras por encima de u$s10.000 millones y el ancla fiscal son los pilares que vienen sosteniendo la compresión, y hoy quedan ratificados por una segunda agencia", subrayó Sofia Bishop, comercial de FCI de Cocos.

"De cara a los próximos meses, la probabilidad de una mejora por parte de Moodys permanece sin cambios y sigue siendo elevada a medida que se acerca su revisión de mediados de julio. En este contexto, esperamos que la curva argentina converja rápidamente hacia la de Ecuador, especialmente después de que una segunda gran calificadora sacara al soberano de la zona de calificaciones CCC. La tabla siguiente muestra las ganancias esperadas bajo distintos escenarios de convergencia", señaló un informe de Adcap.

Para los próximos meses, Bishop resaltó que las tasas de EEUU continúan en máximos -el bono a 10 años está 4,5%- y los rendimientos de emergentes aún están altos, por lo cual "el contexto externo limita cuánto puede comprimir el spread argentino". "A nivel local, el forward implícito entre el AO27 y el AO28 sigue en torno al 13,5%, mostrando que la prima electoral 2027 todavía está plenamente cotizada", añadió.

De esta manera, si bien la mejora en la calificación llevó a perforar los 500 puntos básicos, "pero el escalón hacia 350–400 puntos sigue dependiendo del contexto externo y el ruido pre-electoral", agregó.

En la arena local, la inflación se desaceleró por segundo mes consecutivo y se ubicó en 2,1%, marcando su nivel más bajo desde septiembre. Se destacó que el IPC Núcleo perforó el 2%, al ubicarse en el 1,9%, según el INDEC.

S&P Merval y ADRs

Por su parte, las acciones argentinas que cotizan en Wall Street saltaron hasta 14,3%, de la mano de BBVA, seguido de Grupo Supervielle (+12,7%), Telecom (+12,3%) y Grupo Financiero Galicia (+11,7%).

A su ve, el S&P Merval avanzó 6,4% a 3.354.282,21 puntos, mientras que en moneda dura escaló 7,4% a 2.245,71 unidades.

Las acciones subieron hasta casi 12% encabezadas por BBVA (+11,6%), Banco Macro (+11,1%), Grupo Supervielle(+10,5%), y Grupo Financiero Galicia (+10,4%).

El fuerte avance de las acciones respondió a una lectura más amplia del mercado sobre las implicancias de la mejora en la calificación crediticia. Más allá del impacto inmediato sobre los bonos soberanos, los inversores interpretaron la decisión de S&P como una validación del proceso de normalización macroeconómica y una señal favorable para las perspectivas de financiamiento y crecimiento de las empresas argentinas.

En ese marco, Matías Waitzel, socio de AT Inversiones, explicó que el sector financiero fue el principal protagonista de la rueda debido a que "suele ser el mayor beneficiario de una caída sostenida del riesgo país y de una eventual reapertura del acceso a los mercados internacionales". Además, remarcó que "la compresión de spreads reduce el costo de capital de las compañías locales y mejora sus valuaciones".

"Cuando baja el riesgo país, el mercado comienza a descontar un escenario de mayor crédito, más inversión y mejores condiciones de financiamiento para la economía. Por eso los bancos suelen liderar este tipo de movimientos, aunque el efecto positivo también se extiende a otros sectores más ligados al ciclo económico", sostuvo el analista.

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