3 de mayo 2006 - 00:00

“Buenos Aires no puede dar más aumentos”

Bajo la tutela de dos fotografías de Eva Perón que cuelgan a sus espaldas, Otero intenta quitarles dramatismo a los conflictos sociolaborales que paralizaron la actividad de la provincia durante buena parte de 2005 y este año, pero advierte: «No podríamos financiar nuevas subas salariales», mientras que promete un sostenimiento de la presión tributaria a los que más tienen (ver aparte) y que no habrá nuevos aumentos impositivos.
A su vez, el ministro se muestra en línea con las decisiones de la Casa Rosada, pero advierte que teme mucho a la inflación y que la política de control de precios que impulsa Nación sólo funciona en el corto plazo. Veamos los tramos salientes del diálogo:
Periodista: ¿Cuál es la situación financiera de las provincias?
Gerardo Otero: Debemos mantener el superávit primario, pero nos pesa la mochila que llevamos, por acuerdos de refinanciación anteriores, rescate de cuasi monedas y canje de 2001. Además el año pasado hubo un aumento del gasto superior al de los recursos. Especialmente en el gasto en personal, producto de recuperar salario real. Esto no puede sostenerse y sí o sí debe volver a discutirse el esquema Nación-provincias.
 Ley fiscal
P.: ¿Buenos Aires cumplirá la Ley Fiscal?
G.O.: Espero que sí... Creo que claramente hemos llegado a un límite en cuanto a la dinámica de crecimiento del gasto primario. La política salarial fue muy fuerte en 2005 y en 2006. Las definiciones nacionales definieron un piso que determinó el resto de la grilla para el resto de los empleados provinciales. Hoy el salario real de todos los empleados públicos provinciales está por encima del de 2001. Docentes y estatales crecieron en salario real desde 2001 alrededor de 25% en promedio.
P.: ¿Habrá nuevas subas de salarios este año?
G.O.: No descarto que pueda haber reclamos, que pueden atenderse en casos puntuales. Lo que es seguro que no podríamos financiar es un aumento general de los salarios. Esto sucede en todas las provincias. Hemos tomado decisiones que superan el presupuesto de diciembre, que será financiado con mayor recaudación que la presupuestada, especialmente de la Nación. Esperamos $ 550 millones adicionales de coparticipación, sobre los $ 6.000 millones presupuestados.
P.: ¿Cree que debería haber una reforma impositiva a nivel nacional?
G.O.: A medida que se solidifique la situación fiscal se deberían revisar varias cuestiones. En primer lugar, el impuesto al cheque, que no puede seguir sosteniéndose, y con el tiempo la tasa del IVA, que fue más baja que la actual.
P.: ¿Qué sucede con el reparto entre Nación y provincias?
G.O.: El gobierno nacional ha tenido a lo largo de los 90 una concentración de recursos muy fuerte. Las transferencias de los servicios de Educación y Salud fueron en este sentido, al traspasar gastos a las provincias sin una contrapartida de más recursos. También la privatización del sistema jubilatorio nacional fue en este sentido.
P.: ¿Cuál es la solución ante esta concentración?
G.O.: Habrá que discutirlo. Hay una inconsistencia estructural que se entiende por el lugar del cual venimos, pero no puede sostenerse, porque las provincias tienen que atender muchos recursos básicos. Existe inconsistencia entre el cumplimiento de la Ley de Responsabilidad Fiscal y la necesidad de atender los servicios básicos de las provincias que aumentaron. Y también con la ley de presupuesto educativo, que obliga a aumentar los recursos, y los programas de infraestructura que el gobierno nacional lleva adelante en las provincias, pero acarrean un gasto corriente permanente que deben sostener las provincias.
P.: ¿Hay voluntad política para encarar algún cambio?
G.O.: Creo que no, porque debe privilegiarse en el corto plazo la solidez de la situación fiscal macro respecto a un cambio impositivo. Pero también creo que basándonos en esta solidez es el momento de empezar a trabajar en el tema.
P.: ¿Qué pasa con el reclamo por más porcentaje de recaudación para Buenos Aires?
G.O.: Seguimos sosteniendo que la distribución nos perjudica, pero hay que ser realista en cuanto a la posibilidad de hacer el planteo. No basta con que Nación acompañe la línea argumental nuestra, sino un acuerdo más amplio con el resto de los gobernadores y esto no está resuelto. Modificar la Coparticipación es más difícil que modificar la Constitución.
P.: ¿La provincia buscará nuevos créditos?
G.O.: No nos está permitido por Ley Fiscal, sólo tenemos, aparte del Programa de Asistencia Financiera, 350 dólares
del Banco Mundial y otros 220 dólares con el BID, por un crédito que está por firmarse, cuando se concrete la garantía de Nación, para infraestructura social. También estamos viendo de otros 45 millones de dólares para puertos fluviales de la provincia
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 Inflación
P.: ¿Le preocupa la inflación?
G.O.: Mucho. Creo que nos tiene que preocupar a todos, por la historia argentina. Nunca es buena la inflación. Siempre es mejor que las tasas sean bajas.
P.: ¿Cree que son útiles los controles de precios?
G.O.: No es una política de largo plazo. Lo necesario es la ampliación de la oferta que, básicamente, es más inversión. Pero esto se da a lo largo del tiempo y la inflación, a corto plazo, desalienta las decisiones de inversión. Es decir, en el corto plazo es necesario el control de precios y, paralelamente, hay que hacer sintonía muy fina para que esos acuerdos no sean señales negativas para la inversión.
P.: ¿Cree que hay mala fe de parte de algunos sectores?
G.O.: No comparto las teorías conspirativas; además, en la lógica del capitalismo está maximizar la rentabilidad. Existe una concentración de la oferta y esto es algo dado hoy. Tal vez sea ésta la visión del Presidente, que en muchos casos ha logrado resultados, pero el promedio de los empresarios conocen su negocio y saben protegerlo para que su tasa de ganancia sea la mayor, conservando su lugar en forma inteligente y pensando en el largo plazo.
P.: ¿Qué efectos ya se sienten en la provincia tras la reestructuración de la deuda pública?
G.O.: Logramos 94,7% de aceptación y esto es altísimo. Si hoy la provincia tuviera la decisión de salir al mercado internacional a colocar un bono, somos un buen sujeto de crédito. Buenos Aires es bien vista en el mercado internacional por la forma en que reestructuró y salió del default.
P.: ¿Cuándo emitirán nueva deuda?
G.O.: Hoy no lo necesitamos. No sería bueno endeudarse si no es para un programa de infraestructura, y en la medida que la Nación no incursione en mercados internacionales la provincia no lo hará. Creo que esto sucederá en algún momento, porque es bueno tener presencia en los mercados. Se habla al respecto, pero no hay urgencia.
P.: ¿Será 2007 un año con déficit de caja?
G.O.: Hasta ahora se recuperó el salario y se puso como prioridad la educación. Pero todos tenemos como objetivo cuidar el resultado primario y para cumplir con esto en 2007 habrá que moderar el crecimiento del gasto, ser prudente en materia salarial, resolver algunas inconsistencias en los objetivos de la Ley Fiscal y la ley de financiamiento educativo y el peso de la deuda sobre presupuestos. No será el año del déficit, si se compatibilizan algunas cuestiones fundamentales.
P.: ¿Qué pasará con impuestos y tarifas en la provincia?
G.O.: En ambos casos seguiremos al gobierno nacional. No habrá nuevas subas de impuestos, pero sí tenemos que revisar el Inmobiliario Rural y el Urbano. En el primero nos comprometimos a acordar un criterio permanente que tenga que ver con la productividad de los distintos campos y en cómo medimos esa productividad. Esto se discutirá con las entidades.
Entrevista de
Pablo Domini

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