Pocos cambios en las provincias pese a decreto de Alberto F.: se agregan mínimas restricciones

Ambito Nacional

Sólo un puñado de distritos endurecerá medidas. La mayor parte se mantendrá igual que hasta ahora. Inclusive se avanzó en aperturas. El propio DNU ofrece atajos a gobernadores para evitar aislamiento.

El decreto del Gobierno nacional que oficializó el aislamiento social preventivo y obligatorio (ASPO) en departamentos de dieciocho distritos del país hasta el 25 de octubre tuvo una recepción en las provincias que no pasó de lo formal: por las disposiciones que tomaron los gobernadores, en la práctica poco cambió respecto a la situación de hace dos días.

En algunos distritos, incluso, hubo nuevas flexibilizaciones; mientras que en otros no se restringieron nuevas actividades, ya sea por haberlo hecho de forma previa a los anuncios de Alberto Fernández, o bien porque tomaron el atajo que ofrece el mismo decreto. En el artículo 14 del texto se le da facultades a los mandatarios a “disponer nuevas excepciones al cumplimiento del ASPO” y autorizar actividades, siempre que cuenten “con la aprobación previa de la autoridad sanitaria provincial e implementar un protocolo de funcionamiento”.

En esa línea, los gobernadores tomaron al pie de la letra ese margen de acción, en general “silbando bajito” , como reconocieron ante este medio desde una administración peronista. Es decir, sin llamar la atención (salvo el mendocino Rodolfo Suarez, que quedó al frente con la lanza en alto), atentos a las dificultades que tienen las provincias para prohibir actividades, ya sea por los apremios económicos de la larga cuarentena o por el malhumor social.

También influye el desconcierto global respecto a la pandemia, donde en la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) no hay posiciones uniformes respecto a la utilidad de los aislamientos. Mientras algunos miembros de la entidad llaman al encierro, otros lo creen improductivo. Ayer, David Nabarro, uno de los enviados especiales de la OMS para el covid-19, dijo que en el organismo no abogan por las cuarentenas y que sólo están justificadas para “ganar tiempo para reorganizar, reagrupar y reequilibrar sus recursos”. Y agregó que las restricciones “solo tienen una consecuencia que nunca hay que menospreciar y es hacer que la gente pobre sea mucho más pobre”.

Bajo perfil

El rechazo del mandatario de Mendoza había sido anticipado el fin de semana. Ayer, en conferencia de prensa, lo ratificó, con palabras similares especialista de la OMS. “Vamos a defender el empleo, porque no sabemos cuándo va a terminar todo esto. No podemos vivir en confinamiento constante”, señaló Suarez, al anunciar, contundente: “En Mendoza no vamos a volver a Fase 1”.

En referencia al DNU, el mandatario dijo que después de haberlo analizado decidió que la provincia siguiera como hasta ahora, “con todas las libertades”. Aunque aclaró que “para no infringir la ley hay algunas actividades que no podemos mantener”. Las restricciones serán: reuniones sociales, celebraciones religiosas y retorno de la circulación por DNI.

Sin embargo, Suarez tomó un posicionamiento político que evitaron otros gobernadores que apostaron al perfil bajo para no sólo mantener estatus, sino para agregar aperturas que comenzaron a regir en forma paralela al decreto. Así, aparecen el regreso de gimnasios, actividades artísticas y culturales, la pesca, o los bares y restaurantes en algunas provincias que los habían frenado tras el rebrote, confirmaron funcionarios locales a Ámbito, echando luz a extensos comunicados oficiales que detallaban lo prohibido y lo permitido. Asimismo, mandatarios limitaron las nuevas acciones a controles más intensos.

Inclusive, un aliado de la Casa Rosada como el bonaerense, Axel Kicillof, dijo ayer que en el AMBA se logró reducir el número de casos, lo que permitirá que abrir “actividades de forma gradual y condicionada por 15 días”.

Entre los gobernadores que sí bajaron la barrera con endurecimiento de medidas se encuentran el tucumano Juan Manzur, el chaqueño Jorge Capitanich o el cordobés Juan Schiaretti, aunque algunos de los sectores afectados, como el gastronómico analizaba ayer eludir las restricciones y abrir de forma orgánica sin permisos.

También se destaca un lote de gobernadores que ya habían informado cierres y entonces la situación se mantendrá igual. “Por ahora no vamos a poder abrir ninguna actividad y tampoco vamos a cerrar ninguna”, dijo ayer el santiagueño Gerardo Zamora. La misma idea primó en el gobierno santafesino de Omar Perotti, donde la situación no varió, como en La Rioja, donde Chilecito continuará en Fase 1. Entre otros, que optaron por el silencio.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario