Posse se mete en la interna radical a la espera de resolución de Manes

El jefe comunal de San Isidro se lanzó como precandidato a diputado nacional por considerar que una parte del radicalismo no tiene representación. Críticas a pulseada por lugares en el PRO.

Gustavo Posse y Facundo Manes.

Gustavo Posse y Facundo Manes.

A casi un mes del cierre de listas, el radicalismo empieza a mostrar algunas de sus definiciones internas. Con Facundo Manes en modo avión, buena parte del partido centenario sigue exponiendo lo beneficioso que sería para Juntos por el Cambio que el neurocientífico se pronuncie en favor de una eventual candidatura a diputado nacional por Buenos Aires.

Sin embargo, no todo se reduce a la espera. El intendente de San Isidro, Gustavo Posse, rompió el molde y anunció que será precandidato a diputado nacional. Los motivos son claros. Las elecciones partidarias dejaron esquirlas y las heridas aún no sanaron. Las diferencias con la nueva conducción del comité provincial, a cargo del presidente del bloque de JxC en la Cámara baja bonaerense, Maxi Abad, se mantienen y desde el possismo tienen claro que no serán parte del armado que podría encabezar Manes.

Ante esta situación, el jefe comunal saldrá a dar una pelea que no sólo incomoda a la actual administración partidaria sino que también condiciona la decisión de un outsider político que pretende iniciar su camino sin cruces internos y con un apoyo sostenido. Del otro lado, no hay comentarios. La intención es marcada. Que la figura de Manes crezca sola. Que se imponga por su propio peso y que gane lugar en los medios.

En diálogo con Ámbito, Posse apeló al archivo y sostuvo que “siempre dije que si el radicalismo no estaba representado y no había una acción inclusiva para hacer fuerte la coalición, había que aprovechar las PASO para ordenar y fortalecer el frente”.

Y lejos de cuestionar a su posible contendiente, manifestó que “si lo de Facundo Manes incluye y abarca a todo el radicalismo, en buena hora. Hay que respetar su opinión. Todavía no lo ratificó. Tenemos que darle paso a lo prometimos en la interna del radicalismo y que haya PASO en los distritos”.

La problemática es simple. Posse considera que debe tener voz en las listas radicales teniendo en cuenta la gran paridad que dejó el resultado partidario. Y que al no hacerlo, se excluye no solo a la mitad del radicalismo sino a toda una región visto y considerando que la victoria de Abad se basó en un fuerte apoyo del interior.

La otra compulsa

Más allá de la contienda electoral del radicalismo, dentro de lo que aún se reconoce como Juntos por el Cambio, pero que en breve cambiará de nombre, conviven otros candidatos que ya dejaron claro sus aspiraciones y que en los últimos días aceitaron los encuentros territoriales en pos de ganar la mayor cantidad de apoyos municipales. Es el caso del vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli, quien también será parte de la disputa dentro de JxC.

Al respecto, Posse aseguró que “hace 32 años que recibimos dirigentes y gobernadores y la situación es decadente. Nosotros conformamos una lista de bonaerenses, no una lista para hacer denuncias por falta de domicilio. No somos eso. Es un armado de bonaerenses arraigados en la gestión que conocen y tienen un amor inquebrantable por la Provincia por lo que no la usan de trampolín político”. Para Posse la candidatura de Santilli es legítima. El problema es lo que viene después. Al parecer, el viceje de Gobierno porteño propone una lista repleta de representantes de la Ciudad.

“Hay que dejar de lado la hoguera de vanidades de hacer listas por los conocidos. Fue el vedetismo de candidatos del PRO hablando de la provincia sin documentación de domicilio para ver cómo repartían las listas”, cerró el jefe comunal, quien mantiene indemne su alianza estratégica con Emilio Monzó: “Es una persona importantísima dentro de la conducción política”.

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