19 de marzo 2004 - 00:00
Neuquén apuesta fuerte al turismo
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El extenso estudio es el paso inicial que ha dado Neuquentur, flamante empresa donde convergen el ámbito público y privado, para reubicar al turismo como una de las principales fuentes de ingresos de la provincia. La presidenta de la empresa, Monin Aquin de Capet, de San Martín de los Andes, destacó el apoyo inmediato de Jorge Sobisch a la iniciativa privada, poco habitual en los tiempos que corren.
La convergencia entre el sector público y privado que dio origen a Neuquentur ha delimitado cuatro ejes claros de acción: identificación de los elementos de la provincia (nieve, turismo aventura, aguas termales, pesca, etc.); capacitación y adaptación a los cambios en el turismo mundial; fiscalización y promoción para captar-fidelizar turistas.
En esta línea, se proyectan y anuncian obras de infraestructura. Uno de los principales proyectos que busca concretar el gobernador neuquino, Jorge Sobisch, mientras aguarda la aprobación por parte del gobierno nacional, es la pavimentación de la ruta de circunvalación de los Siete Lagos, número 231. Aunque el gobierno de Neuquén ha destinado $ 37 millones, falta la demorada aprobación de la licitación por parte del Estado que se aguarda hace 70 días.
Por otra parte, el bello Bosque de Arrayanes, que integra el Parque Nacional Los Arrayanes, de 1.753 hectáreas, creado en 1971 para proteger ejemplares de hasta 650 años de edad, también forma parte de las obras de remodelación. Conjuntamente entre la Administración de Parques Nacionales y la empresa Greenleaf, se está reconstruyendo el actual circuito, reemplazando las viejas maderas por un sendero de cemento y metal. Se estima su finalización para julio.
En tanto, se encuentra en proceso de obra de ampliación y recupero el muelle principal de amarre, que estaría terminado en mayo.
Una anécdota para concluir: cuentan los lugareños que cuando el ex presidente estadounidense Bill Clinton visitó el Bosque de Arrayanes, durante el recorrido se tropezó por la precariedad de las maderas. Astutos, quienes lo acompañaban trataron de disimular el papelón diciéndole «esto es turismo aventura». A partir de estas obras, confían en que no haya más resbalones presidenciales.




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