Ambos en los últimos días se han dedicado a denunciar sendas versiones de presuntos movimientos desestabilizadores, gestados desde fuera y dentro de sus gobiernos. Coinciden sin embargo en el descrédito con que son escuchadas sus hipótesis, y en la sensación de que se trata más bien de manotazos de ahogado en medio de gestiones debilitadas por el resquebrajamiento de las alianzas con que llegaron al poder.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Dejá tu comentario