Ambito Nacional

Capitanich busca volver al poder y extender 12 años de PJ (oposición pelea balotaje)

El exjefe de Gabinete de Cristina de Kirchner se enfrentará al candidato de Chaco Somos Todos, el radical Carim Peche. El Frente de Todos confía en envión victorioso tras disruptivos reveses en Mendoza y Salta.

En el último test provincial antes de las elecciones presidenciales del 27-O, el intendente capitalino Jorge Capitanich intentará el próximo domingo volver al Gobierno local y extender hasta 2023 la permanencia del peronismo en los últimos 12 años en el poder, frente al candidato de Chaco Somos Todos, el diputado provincial radical Carim Peche.

En filas justicialistas apuestan a cosechar un triunfo por cerca de 50 puntos del ya dos veces mandatario (entre 2007 y 2015, con un impasse como jefe de Gabinete de Cristina de Kirchner entre noviembre de 2013 y febrero de 2015), según lo asegurado a este diario desde el distrito que gobierna Domingo Peppo.

Esa vara, de plasmarse en las urnas, será suficiente para que el Frente Chaqueño esquive el balotaje, previsto -de ser necesario- para el 10 de noviembre, y que no ocurre desde 1995. Evitará esa instancia quien coseche más del 45% de los votos, o entre 40% y 45% y una diferencia de 10 puntos respecto del segundo.

Chaco

Sería, en ese caso, una nueva victoria provincial para el peronismo alineado con la dupla del Frente de Todos de Alberto Fernández-Cristina de Kirchner, tras la disrupción que -en el desdoblado calendario electoral 2019- representaron los traspié en las generales de Mendoza del 29-S (ganó el ucerreísta Rodolfo Suárez ante la camporista Anabel Fernández Sagasti) y en las PASO de Salta del 6-O (se impuso el transversal intendente Gustavo Sáenz ante el kirchnerista Sergio Leavy).

En el marco de una elección chaqueña que augura un escenario polarizado, en filas de la coalición opositora -que nuclea a la UCR, el PRO y la Coalición Cívica, entre otros socios- pretenden. como hipótesis de máxima, arañar el domingo el pase para una segunda vuelta.“Sabemos que podemos torcer la situación y llegar, tanto en Chaco como a nivel país, al menos a un balotaje, como cuadro de situación mínimo”, arengó esta semana el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, en un desembarco en tierra chaqueña que no incluyó -se alegó cuestiones de agenda de campaña- una foto con el tándem que integran Peche y el exvicegobernador ucerreísta Roy Nikisch.

“Estamos cerca; si lo logramos será una señal muy fuerte para el Gobierno nacional”, aseguraron ayer desde filas de Chaco Somos Todos a Ambito Financiero, además de remarcar el impacto que generaría una segunda vuelta en “la provincia de la mano derecha de Cristina”.En rigor, Peche apostó a desnacionalizar la elección para esquivar un potencial voto castigo contra Mauricio Macri derivado de la crisis económica y financiera nacional, y el sello de hecho evitó el nombre de Cambiemos, en sintonía con la estrategia desplegada en buena parte de los distritos para los anticipados comicios provinciales.

En la otra vereda, la candidatura de Capitanich (en dupla con la diputada nacional Analía Rach Quiroga) fue la conclusión de un tenso 2019 en el peronismo provincial, marcado por la pulseada intestina entre el intendente de Resistencia y Peppo, quien aspiraba a pelear su reelección bajo el argumento de que la crisis nacional no le permitió desplegar la totalidad de sus proyectos de gestión, y que el propio Capitanich contó en su momento con la llave de su reelección.

Fue una puja entre un mandatario justicialista que, argumentando necesidades institucionales, mantuvo una relación fluída con la Casa Rosada, y un cacique PJ de sintonía alta con Cristina de Kirchner y que sostuvo en alto su perfil crítico de la administración macrista.Tras meses de incertidumbre en materia de candidaturas -incluyó una judicializada postergación de la votación, decretada originariamente para el 29-S- finalmente la encrucijada terminó de desmalezarse con las primarias parlamentarias del 11-A.

Allí -dobles candidaturas mediante, lo que fue criticado por la oposición- tanto Capitanich como Peppo se presentaron como candidatos a senador nacional en la interna del Frente de Todos, y el claro triunfo del “Coqui” en esa puja y la posterior intervención de Alberto Fernández -bajo la bandera de defender la unidad del peronismo- terminaron sellando el paso al costado de Peppo y un potencial futuro como embajador en Paraguay si Fernández destrona finalmente a Macri el 27-O.

Previamente, el gobernador había recibido el destrato de tener que marchar con boleta corta a esas PASO, por el veto de la exPresidente, quien sin medias tintas apostó a blindar a Capitanich. Pero el posterior nuevo mapa de candidaturas aquietó las aguas, al menos en lo discursivo. “En estas elecciones tenemos que dejar atrás el modelo neoliberal que conduce el Gobierno nacional y trabajar para conseguir el mayor triunfo histórico en Chaco”, arengó días atrás Peppo, de cara a las contiendas nacional y provincial.

Quedará pendiente una tercera instancia, con los comicios en nueve municipios el 10 de noviembre, Incluída la estratégica plaza de Resistencia, que Capitanich le arrebató al radicalismo en 2015 y que presentará una riesgosa oferta peronista partida entre el coquista Diego Arévalo (Frente Chaqueño) y, por Encuentro por Resistencia, Gustavo Martínez, titular del Concejo Deliberante capitalino y la tercera figura en importancia del justicialismo chaqueño.

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