Brasil solo consiguió un empate ante Bolivia
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Al terminar el primer tiempo, el equipo boliviano había hecho ocho disparos a gol, cuatro veces más que los realizados por los "pentacampeones".
"Nosotros tardamos en entender cómo se planteaba el partido. La marca de ellos está muy fuerte", afirmó el media punta Diego, antes de irse al descanso.
La suerte del partido empezó a cambiar al iniciarse el segundo tiempo. A los 54 minutos de juego, el árbitro ecuatoriano Alfredo Intriago expulsó de la cancha al defensa boliviano Ignacio García, por falta sobre Robinho. Hasta los comentaristas de la televisión brasileña consideraron que el castigo fue exagerado.
Pese a tener un hombre más, la "verdeamarela" seguía enfrentando problemas para superar la marca defensiva armada por Erwin Sánchez, y el técnico Dunga, en medio de los gritos de "¡Adiós!" y "¡Burro!" que venían desde las gradas, decidió entonces sacar de la cancha al volante defensivo Josué para fortalecer el ataque mediante el ingreso de Julio Baptista.
Baptista logró darle más agilidad al ataque de Brasil, pero las pocas oportunidades creadas fueron frustradas por el portero Arias o desperdiciadas por sucesivos errores de remate, especialmente por parte de Ronaldinho.
A los 77 minutos, el delantero del Milan fue reemplazado por Nilmar, lo que reavivó la hostilidad de la hinchada hacia el técnico y tampoco alcanzó para evitar el empate.
La igualdad sin tantos fue festejada como si fuera un título por los jugadores bolivianos. Para los comentaristas brasileños, sin embargo, fue una "tragedia" que debilita aún más la posición de Dunga.



