9 de diciembre 2006 - 00:00

El Apertura se definirá en partido desempate

El Apertura se definirá en partido desempate
Lanús produjo hoy el milagro de ganarle a Boca en "La Bombonera" y empujarlo a una final con Estudiantes, tras el 2 a 1 con que rompió una larga hegemonía "xeneize" como local sobre cualquier rival.

Boca comenzó festejando una victoria fácil y previsible, con gol de penal a cargo del artillero Martín Palermo, quien definió a los 30 minutos, pero Claudio Graf igualó a los 44 y ya a los 11 del segundo Rodrigo Archubi celebraba el 2 - 1 parcial con que los "granates" daban vuelta el marcador.

Al final, esa victoria temporaria se transformó en hazaña y, combinada con el triunfo que esta vez sí consiguió Estudiantes, en La Plata y como local frente a Arsenal, resultó letal para Boca.

A sólo 40 segundos de juego, una corrida de Rodrigo Palacio derivó en un disparo atajado por Carlos Bossio y a los 2 minutos Boca insistía con otra llegada, un disparo de media distancia a cargo de Morel Rodríguez que se fue por arriba.

La primera aproximación seria de Lanús se produjo a los 11 minutos, cuando tras un par de rebotes de disparos de Santiago Hoyos, completó Lautaro Acosta, pero a cualquier parte.

Sin grandes jugadas hasta los 25, en ese minuto llegó Boca, por medio de Palermo, quien intentó desde la medialuna y la jugada terminó en córner porque la pelota se fue cerca del ángulo superior derecho tras manotazo de Bossio.

Dos minutos después, Maximiliano Velázquez recibió sólo en el área grande, pero se apuró ante la llegada de Gago, pateó y su tiro salió elevado.

El mismo jugador se destacó en función defensiva cuando un minuto más tarde lo trabó a Palacio justo cuando este abría el marcador al recibir tirado a la derecha casi en el área chica.

A los 29 minutos, el mediocampista Agustín Pelletieri produjo una acción inexplicable cuando rechazó con la mano dentro del área en un corner y eso derivó en penal favorable a Boca.

El goleador Martín Palermo remató a los 30 fuerte, levemente a la derecha del arquero Bossio y a media altura, para festejar el gol del tricampeonato.

Lanús no se rindió: a los 34 se lo perdió Sebastián Leto y derivó en corner después de un toque de Bobadilla.

Luego de esa jugada, el visitante no encontró la manera de perforar el fondo de Boca ni los aciertos de Bobadilla, mientras que siguió cuidándose en defensa.

Un primer baldazo de agua fría para la gente de Boca llegó a los 44 minutos tras un centro pasado de Acosta al que Graf le puso la cabeza por el segundo palo y empató el partido 1 a 1.

El segundo tiempo empezó con pocas emociones pero Lanús aportó todo su empeño y tozudez y a los 11 Rodrigo Archubi recibió de Acosta entrando a la carrera a la altura de la medialuna entre los centrales y la colocó contra el palo derecho, helando el alma de la mitad más uno.

Boca reaccionó con centros y avances tan desordenados como desesperados, ya con Andrés Franzoia y Mauro Boselli en la cancha, ambos ingresados tras el gol, por Matías Silvestre y Guillermo Marino

Pero sólo consiguió hacer murmurar a la gente a los 23 con un cabezazo tremendo pero sin dirección de Daniel Díaz, de un tiro de esquina.

  • Estudiantes ganó y forzó el desempate


  • Estudiantes de La Plata forzó hoy la disputa de un partido desempate por el título del Torneo Aperura de fútbol, al obtener una agónica victoria sobre Arsenal de Sartandí por 2 a 0 que, sumada a la derrota de Boca ante Lanús (2 a 1), lo trasladó a la cima de la clasificación.

    Treinta y tres mil hinchas de Estudiantes sufrieron en el estadio Ciudad de La Plata la definición del Apertura, que recién sobre el desenlace del partido resultó feliz para el 'Pincha', que en forma agónica se abrazó al triunfo con las conquistas de Agustín Alayes y Mariano Pavone, a los 41 y 44 minutos del complemento.

    Estudiantes alcanzó a tiempo la punta, favorecido por la declinación de Boca en el tramo final del apertura, y en el marco de una campaña histórica para los albirrojos, que sumaron el 77,2 por ciento de los puntos en juego.

    El desempate, que se jugará el jueves en Racing, puede significar la clausura de una campaña memorable para Estudiantes que, en este torneo, además de sumar una racha de diez triunfos consecutivos ganó el clásico con Gimnasia por 7-0.

    Estudiantes exhibió contra Arsenal un fútbol reñido con el que le permitió concebir una campaña histórica en el Apertura.

    No tuvo agresividad ni fuerza ofensiva.

    Arsenal, con el libreto que mejor conoce, fundado en el orden táctico y la solvencia defensiva, quebró el circuito de juego del equipo local en el mediocampo.

    Aún en ese contexto, Estudiantes, forzado a buscar el triunfo, fue el que más hizo por la victoria, aunque en desorden y con más bajos que altos.

    El incio del partido fue alentador para el local: al minuto José Luis Calderón conectó un remate desde afuera del área que el arquero Mario Cuenca, mal ubicado, contuvo en dos movimientos.

    Arsenal tuvo su mejor oportunidad de la etapa a los 6' con un remate de media distancia que se desvió en un defensor y exigió al arquero Mariano Andújar, que sacó la pelota al córner.

    A los 14', Mariano Pavone recibió un pase de Calderón, y desde un ángulo cerrado, ensayó un remate que pegó en el palo izquierdo.

    La nutridad parcialidad local cobró fuerza con esa acción, pero enmudeció poco después cuando en la Bombonera, a los 30', Martín Palermo puso en ventaja a Boca, de penal, en el duelo contra Lanús.

    La posterior igualdad de Lanús, a través de un cabezazo de Claudio Graf a los '44, revitalizó la esperanza para Estudiantes, cuya suerte se decidió en dos canchas.

    En el complemento Estudiantes, apurado, redobló sus esfuerzos ofensivos, sin lograr en ningún momento un circuito prolijo.

    Arsenal, replegado en su área, renunció a la mínima vocación de ataque que había mostrado en el primer tiempo.

    Pero cuando el partido ingresaba en el tramo final y Estudiantes parecía resignar el campeonato, Alayes, a los 41, conectó un cabezazo en el área luego de un centro lanzado por Juan Sebastián Verón y esa conquista provocó euforia en las tribunas.

    Después hubo tiempo para un derechazo de Pavone al primer palo que estableció el segundo y contribuyó a la fiesta.

    El triunfo desató una algarabía interminable en las tribunas del estadio Ciudad de La Plata, donde la parcialidad tributó una campaña que, sea cuel fuere el resultado final del torneo, ya pertenece a la historia.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar