6 de mayo 2005 - 00:00

Fin de San Lorenzo con la misma pena

San Lorenzo sigue llevando sobre sus hombros una pesada mochila que no puede quitarse de encima. Esa alforja que desde hace 16 fechas le quita el sueño, llámese jugador o dirigente, y que pone más que nervioso a una gran legión de hinchas. Anoche, el culpable se llamó Once Caldas (que lo venció por 1 a 0) en su partido de despedida de la Copa.

No se le podrá echar culpas a Veira, ni siquiera a jugadores que en otras circunstancias mostraban otro caudal, tanto en lo individual como en lo colectivo, pero ahora no. Si se mide el juego (por lo menos, en la primera etapa), San Lorenzo contó con las mejores situaciones para convertir.

También surgía como ilógico (o increíble) que un equipo como Once Caldas, que tenía urgencias de triunfo para clasificarse (que lo necesitaba imperiosamente), no se animara a más que formar una doble línea de cuatro. Hasta llamó la atención que la primera llegada (43m) bien hilvanada terminara en gol. El hecho sirve para tener una imagen de un partido de pobreza franciscana, aunque el equipo de Manizales se haya animado a algo más.

Te puede interesar