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César Luis Menotti.
La devoción de Menotti por el juego del fútbol lo hizo admirar a varios grandes equipos de la historia, pero caracterizó a este Barcelona de Lionel Messi como "el mejor" que vio en su vida.
"Este Barcelona es el mejor equipo que ví en mi vida. Es un grupo de amigos que se lleva bien y goza con lo que hace, siempre de buen talante. Por eso están siempre a los besos entre todos y cuando pierden, como ocurrió con Real Madrid en la Copa del Rey, se quedan para felicitar a sus rivales sin ningún problema", describió el extécnico de River y Boca, entre otros.
"Yo ví y admiré al Santos de Pelé, a Brasil campeón de México '70, a Ajax y al seleccionado de Holanda de 1974 (la Naranja Mecánica), pero este Barcelona supera todo. Gana cuando quiere y no solamente se destaca el primer violín, sino también el segundo, el tercero y el cuarto", remarcó.
Menotti admitió que es "difícil seguir viendo fútbol después de mirar un partido de Barcelona. Pero este equipo tiene un mérito superior, que es convivir naturalmente con la gloria. Porque el éxito siempre te pone al borde del abismo, pero a ellos eso no les da vértigo".
"Y una muestra contundente de porqué es el mejor la dio el día que venció a Real Madrid por 5-0. Ese fue el resultado en el marcador, pero en el juego ganó por 10 a 0. Yo ví clásicos como Boca-River, Peñarol-Nacional, Rosario Central-Newell's, pero jamás observé semejante diferencia en un partido así", elogió.
"Y además Barcelona tiene un entrenador de lujo como Josep Guardiola. Un tipo que siempre tuvo una idea de juego e intentó enriquecerla con mayor información. Cuando estaba por empezar su carrera de técnico me vino a consultar sobre varias situaciones y enseguida me dí cuenta que le iba a ir bien", destacó.
Menotti explicó que Guardiola "se preparó para estar donde está. Y en eso fue muy inteligente, porque no solamente se nutrió dentro del mundo del fútbol, sino también fuera de él. Por eso se acercó, por ejemplo, a directores de teatro, con los que se formó en cuestiones de liderazgo, esencialmente en situaciones límite".
"Por eso, porque nada es casual, desde afuera hacia dentro y viceversa, es que Barcelona es el mejor equipo del mundo, que por lógica tiene también al mejor jugador del mundo: Lionel Messi", remarcó.
A la hora de opinar sobre la evolución del fútbol argentino, Menotti afirmó que esta actividad en el país "está en absoluta decadencia porque los argentinos perdieron la genética del juego que da el barrio y el potrero".
"Esta decadencia que hoy vive el fútbol argentino viene desde hace tiempo, tanto porque la delincuencia llegó a esta actividad para quedarse como por la desculturización del juego que extinguió a los buenos jugadores", puntualizó.
"Lo que pasa es que donde hay pasión y hay multitudes, inevitablemente hay negocios. Y en nuestro fútbol hay gente a la que le divierte el manejo mafioso que se hace de la actividad", cuestionó Menotti.
El técnico campeón mundial en Argentina 1978 y juvenil en Japón 1979 argumentó que hoy "los clubes están en manos de cualquiera. Hay gente que no sabe nada pero se postula para ser presidente de clubes prácticamente quebrados. Por algo será".
"Pero como esos dirigentes no saben, también dejan las inferiores en manos de cualquiera y contratan al entrenador equivocado. Entonces, cuando las cosas no funcionan, echan a los técnicos, pero los presidentes que los eligieron se quedan. Y vuelta a empezar", describió.
"Nadie puede creer como River se fue al descenso. Bueno, pero yo no puedo creer cómo Rosario Central está en la B Nacional, cuando la región del norte de Santa Fe y el sur de Córdoba es la más prolífica en el surgimiento de jugadores. Allí hay una cuenca de futbolistas bien alimentados y con potrero de los que siempre se nutrió el club. Ni a propósito se podía ir al descenso", fustigó.
Sobre el punto destacó que ahora "los chicos que se van a probar a los clubes juegan mal. Por eso no salen marcadores laterales, ni enganches ni delanteros por afuera. No hay nada. Es que al perderse el potrero, el barrio, se perdió la genética del futbolista argentino".
"Cuando yo jugaba en mi barrio, si reventaba una pelota o se la pasaba mal a un compañero, me sacaban del equipo. Ahora uno ve en las inferiores que un chico recibe la pelota y la traslada 40 metros, hasta que choca con un rival y la pierde. Y lo peor es que el entrenador no lo corrige ni le dice nada", advirtió.
"Ese tema de la desculturización y la genética futbolística, que también la están padeciendo los brasileños, es como la de los perros de caza. Antes, soltabas a uno en el campo y se iba enseguida encima de la presa. Pero los fueron trayendo a la ciudad y ahora, cuando los soltás en el campo, lloran", ejemplificó.
Con la acidez crítica habitual, pero siempre con el análisis incorporado, Menotti sostuvo que es "vergonzoso observar como los técnicos de una novena división no les ponen límites a las actitudes violentas de sus dirigidos con tal de salir campeones".
"Acá se venden futbolistas hasta con apenas un partido en primera. Y después, claro, les mandamos tantos jugadores a Europa, lo mismo que los brasileños, que al final ellos aprendieron de nuestra cultura de juego", apreció.
"Si el otro día, en el amistoso entre Alemania y Brasil, los europeos parecían sudamericanos de la manera en que jugaban. Lo que nosotros perdemos, ellos lo ganan. Y así estamos", se quejó.
Finalmente Menotti, a los 72 años (5 de diciembre de 1938) reconoció que siempre sigue "aprendiendo", e insistió en su reclamo "eterno" sobre "el gran debate que debe darse en el fútbol argentino. Aunque eso es muy difícil cuando a un dirigente se le pide una pelota, va a la heladera y trae un melón", ironizó.



