Con el título alcanzado ante el Goiás (5-3 en la tanda de los penales), Independiente no sólo retomó la gloria a nivel internacional y conquistó un campeonato continental después de 15 años de sequía sino que también obtuvo un premio extra: la clasificación a la Copa Libertadores 2011.
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El equipo de Avellaneda se apoderó de la última vacante de elencos de la Argentina, por aquella reglamentación que indicaba que el ganador de esta Copa Sudamericana obtenía el derecho de entrar en el más importante de los certámenes del continente americano.
De esta manera, Independiente postergó nada más y nada menos que las ilusiones de su clásico rival, Racing, que, por puntaje, se encaminaba a convertirse en el quinto y último representante argentino en la Libertadores.
Ya habían alcanzado su derecho a participar de la edición 2011 Argentinos Juniors (campeón del Clausura 2010), Estudiantes de La Plata, Vélez Sarsfield y Godoy Cruz de Mendoza (todos por puntajes acumulados durante los dos últimos campeonatos locales).
Así, los hinchas de Independiente volverán a vibrar con el equipo de Antonio Mohamed en el tradicional torneo continental, tratando de continuar con la mística copera que revivieron en este certamen y que distinguió históricamente a los elencos de la institución.
Es que no en vano, Independiente es, por ejemplo, el máximo ganador en el historial de las Libertadores (con siete campeonatos), la mayoría obtenidos en la década del `70 (de 1972 a 1975, por caso), cuando los hinchas vibraban con las maniobras geniales de Ricardo Bochini, con la estampa de Elbio Ricardo Pavoni, con la solvencia en el fondo de Francisco Pedro Manuel Sa, con algunas atajadas decisivas de Carlos Alfredo Gay.
Años más tarde, en 1984, en aquella noche brillante de Porto Alegre, en la definición ante el Gremio local, sobresalió la conducción de un eterno Bochini, aquella categoría para definir de Jorge Luis Burruchaga, la firmeza de la dupla central que encarnaban Hugo Villaverde-Enzo Trossero, la superlativa clase de Claudio Marangoni en el medio y lo que aportaban y clausuraban por sus laterales tanto Néstor Clausen como Carlos Enrique, entre otros nombres que ya quedaron en la historia grande del club.
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