El equipo argentino festeja la clasificacion a semifinales de la Copa Davis tras vencer a Australia en el césped de Sidney.
Histórico triunfo de Argentina en el césped de Australia, con una brillante actuación de David Nalbandian, que participó de la obtención de los tres puntos más importantes y le ganó sin atenuantes a Lleyton Hewitt, el número dos del mundo, en su casa y en el piso que él eligió.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las cosas habían empezado mal para Argentina, cuando en la noche del jueves Lleyton Hewitt vencía en cuatro sets a Guillermo Coria por 7-6 (7-5), 6-1; 1-6 y 6-2. Sin embargo, David Nalbandian, que había empezado ganándole los dos primeros sets a Wayne Arthurs, perdió el tercero y el partido se postergó por la lluvia. El viernes todo se recompuso. Nalbandian terminó su partido ganando el cuarto set por un 6-3 definitorio, para cerrar el 7-6 (10-8); 5-7 y 6-2, y luego los dobles le dieron un triunfo clave a Argentina.
Allí se vio la mano del capitán Alberto Mancini, que eligió -contra todas las opiniones- a Mariano Puerta como compañero de David Nalbandian, y el finalista de Roland Garros le dio razones. La pareja australiana la formaron Lleyton Hewitt y Wayne Arthurs, y el triunfo fue contundente. En tres sets corridos, sin dejar ninguna duda, por 7-6 (8-6); 6-4 y 6-3. A la noche del sábado ( domingo en Australia) el equipo argentino llegó con dos posibilidades para lograr la serie, y eso (según declaró después el propio David Nalbandian) hizo que Hewitt se equivocara más de lo habitual. Esta contingencia no empaña el triunfo de Nalbandian, que fue claro como el 6-2; 6-4 y 6-4 final que lo marca por sí solo, donde jugó quizá su mejor partido: «Esto es increíble», declararía después el cordobés. «Jugué una serie increíble. La verdad es que jugué tres sets como nunca. En el dobles me di cuenta de que podía ganarle a Hewitt. Estaba un poco nervioso, pero jugué sin presiones».
Alberto Mancini también habló de la fe de Nalbandian antes del partido: «Estaba convencido de la victoria, no tuvimos ni que motivarlo. La verdad hizo un partido extraordinario».
Después, sólo para cumplir con el calendario, Guillermo Coria le ganó a Peter Luczak por 6-3 y 7-6 (13-11) para completar un cuatro a uno que es mucho más de lo que esperaba el más optimista.
Argentina llega por octava vez a las semifinales de Copa Davis (1977; 1980; 1981; 1990; 2002; 2003 y 2005), aunque una sola vez accedió a la final. Fue en 1981 con Guillermo Vilas y José Luis Clerc, y perdió ante Estados Unidos. En aquel momento, las dos figuras del tenis argentino estaban peleadas, y esa situación conspiró contra el rendimiento del equipo. Algo de lo que pasaba hasta la llegada de Mancini, pedido en el cargo por los propios jugadores, a los que siempre hay que darles la razón.
Dejá tu comentario