16 de octubre 2002 - 00:00

Anunciarían que no sube más la nafta hasta enero

El secretario de Energía, Enrique Devoto, espera anunciar esta semana un acuerdo con las petroleras para que los combustibles se mantengan sin aumentos hasta fin de año. En diálogo con este diario, el titular del área energética sostuvo que tiene «pánico» por la situación del transporte eléctrico, y que le preocupa el nivel de la producción de gas para el invierno de 2003. También indicó que la suba de tarifas para luz y gas debe ser equivalente a 10% de los ingresos de las empresas, sin suba para los que menos consumen, un aumento moderado para el resto de los residenciales y un incremento mayor para la industria. El siguiente es el diálogo mantenido con Ambito Financiero:

Periodista: ¿Cómo marcha el acuerdo con las petroleras para que no haya más aumentos en los combustibles?


Enrique Devoto:
Creo que en estos días voy a poder anunciar que los combustibles no subirán por lo menos hasta fin de año. Las productoras que ahora están vendiendo a las refinadoras con un descuento de 8% sobre el precio internacional pasarían a descontarles entre 10% y 11%, y esto permitiría la estabilidad de precios. Esto ya está bastante cerrado, pero depende de la situación internacional. La estabilidad no podrá mantenerse si el precio del crudo sube a 32 dólares o más, y también está sujeta a que el dólar se mantenga entre 3,60 y 3,70 pesos.

P.: ¿Habrá un acuerdo formal y escrito?


E.D.:
No, yo lo voy a anunciar cuando esté todo listo. Esto no es el convenio del gasoil, no se compensa a las productoras con retenciones. Es como un pacto entre caballeros.

P.: ¿Usted cree que las petroleras van a aceptar ese acuerdo si se las obliga a liquidar 100% de las divisas de las exportaciones, como recomienda la Procuración?


E.D.:
Ese es un tema que no está en mi área, y cuando se conversó mantener los precios, no fue motivo de negociación. La cuestión de los dólares a liquidar está en la Jefatura de Gabinete y en la Presidencia.

P.: ¿Cómo ve la calidad de los servicios de luz y gas?


E.D.:
Hay algunas problemas que yo no sé si son deliberados o si las empresas tienen problemas para resolverlos. Por ejemplo, me han hablado de oscilaciones en la tensión, lo que en parte es explicable, porque ese indicador marca el nivel de la inversión en nuevos transformadores. También creo que si el consumo eléctrico empieza a subir por un verano muy cálido, va a ser más lento el proceso de reposición de equipos, e incluso de recuperación del suministro, por ejemplo por la eliminación de las horas extra los fines de semana.

P.: ¿Hay riesgos serios?

E.D.: A mí me da pánico la situación del transporte eléctrico porque siempre estuvo sujeto a eventos imprevistos para el operador, como atentados o tornados. Yo no sé cuántas veces más Transener va a reponer las instalaciones que se le caen por esas razones, porque tiene una remuneración fija pesificada y muchos de los insumos son importados.

P.: ¿Y con el gas?

E.D.: En el verano no puede haber inconvenientes. Lo más peligroso es el nivel de la producción de gas para el invierno que viene porque este año no se perforó ningún pozo nuevo, y la producción de cada pozo declina. Habría que ver cómo declina cada yacimiento.

P.: ¿Se piensa en aumentar el precio del gas para las petroleras?


E.D.:
Ya tiene el ministro el proyecto de decreto para liberar el precio del gas para las empresas que exportan y que tienen contrato directo con las petroleras. Son 25 a 30 empresas industriales que consumen alrededor de 15% de la demanda nacional de gas.

P.: ¿Se incluirá el precio del gas cuando se discuta lo que reciben transportistas y distribuidores del producto?


E.D.:
Yo estoy planteando que es posible aumentar las tarifas de gas y electricidad según lo prevén los marcos regulatorios. Estamos pensando en un aumento moderado.

P.: ¿El aumento menor a 10% del que siempre se habla?


E.D.:
No creo que pueda ser un aumento de 10% para todos. Creo que debe hablarse de una suba de 10% en los ingresos de las empresas de luz y gas. Dentro de esto, no tendrán aumentos los que menos consumen, habrá una suba moderada para el resto de los residenciales, y un aumento mayor para usuarios industriales. Hoy hay una transferencia de ingreso de los productores y transportistas y distribuidores de gas y luz a los productores de bienes que no puede sostenerse, y es un crimen que esos recursos no estén beneficiando al público consumidor.

P.: ¿Usted tiene noticias de que alguna empresa se quiera ir del país por el cambio en las reglas de juego?


E.D.:
Hay dos o tres empresas que tienen problemas conocidos en el nivel internacional y que no tienen que ver con la situación argentina. En esos casos, yo escuché más bien la intención de vender que de abandonar.

P.: ¿Hay riesgo de juicios al Estado en el CIADI por los tratados de protección recíproca de las inversiones?


E.D.:
Mientras se esté negociando no creo que haya riesgos. Además, el CIADI ya dio un antecedente a considerar cuando rechazó la demanda de Aguas del Aconquija (ex concesionaria del agua en Tucumán) por no haber agotado las instancias administrativas y judiciales en el nivel local. Por otra parte, el CIADI valora mucho la discriminación, y aquí no la hubo: a todas las empresas se les aplicaron las mismas normas.

P.: ¿Usted comparte las reservas de algunas empresas sobre la venta de Transener (que pertenece a Pérez Companc) a Petrobrás?


E.D.:
No, en primer lugar, porque Pérez Companc no es el único dueño de Transener. En segundo lugar, Transener debe cumplir las órdenes del organismo encargado del despacho eléctrico, que depende de esta secretaría. Además, las dos líneas que unen Argentina con Brasil no son de Transener ni de Petrobrás, sino de Endesa.

P.: ¿Entonces usted no ve problemas en la operación?


E.D.: Es un tema que va a definir la Secretaría de Defensa de la Competencia, consultando a los entes reguladores de electricidad y gas. El único riesgo que yo veo, ahora que está solucionado el tema nuclear, es que Transportadora de Gas del Sur tiene la planta separadora de gases General Cerri, que a su vez es proveedora del Polo Petroquímico Bahía Blanca. Aquí hay varias empresas, cuya producción compite con la que tiene Petrobrás en Brasil. Y el mayor problema es que el socio de Pérez Companc en TGS es Enron, la que, por su situación mundial, terminará vendiendo su participación. Sería preocupante que Petrobrás controle TGS y la planta de General Cerri, por lo que Defensa de la Competencia tal vez considere pertinente establecer que si Enron vende, Petrobrás no puede acrecentar su participación.

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