5 de octubre 2001 - 00:00

Aunque la Argentina recupere mercados, la carne caería 20%

Aunque la Argentina pueda recuperar parte de sus exportaciones de carne el año próximo, el contexto internacional se muestra muy negativo y las pérdidas de rentabilidad se seguirían acrecentado para los empresarios ganaderos e industriales. Se afirma que la carne podría caer hasta 20% adicional en el mercado mundial.

Al término de este año la Argentina habrá perdido $ 400 millones por el freno a las exportaciones de carne a Europa y los Estados Unidos por la fiebre aftosa.

Los productores, en tanto, habrán visto recortado entre 30-35% los precios de la hacienda, situación que conforma una pérdida de rentabilidad por $ 110 millones en sólo cinco meses, ya que la fuerte caída de precios del ganado se registró a partir de agosto (en líneas generales el kilo vivo en promedio pasó de $ 0,85 a $ 0,60).

• Déficit

Si se suman las pérdidas de productividad en ganados por los síntomas de la aftosa más el impacto en los tambos, la afectación también de los mercados agrícolas, la inversión en costo de vacunación -ya que el Estado dejó de pagar a los productores y les adeuda cerca de $ 10 millones-y las inversiones en sistemas de control y operativos tendientes a erradicar la enfermedad, el país habrá cerrado el año con $ 1.000 millones menos, sólo por la fiebre aftosa.

Pero fueron los atentados contra los Estados Unidos los que generaron un cimbronazo en el mercado internacional de la carne.


Ante una previsible aceleración de la recesión mundial se supuso un menor consumo interno en el país del Norte. El precio del ganado cayó a los niveles más bajos del último año y medio.

Esta situación produjo un efecto dominó sobre la ganadería internacional. Las cotizaciones de la carne en pie de Australia (uno de los principales proveedores del mercado estadounidense) también se deprimieron. En tanto, Japón --el primer comprador de la carne estadounidense-sufrió un caso de «vaca loca» que sensibilizó a los ciudadanos, quienes retrajeron fuertemente el consumo. En una sola semana los japoneses hicieron caer 26% el consumo de carne en Tokio. Este hecho, repercutirá fuertemente en las ventas externas de los Estados Unidos, cuyas exportaciones caerían 30%.

En Europa el panorama también cambió radicalmente con los atentados.
Hasta el primer cuatrimestre de este año se preveía un incremento de 4% en los precios de la carne como consecuencia de una menor oferta interna motivada por los casos de aftosa y «vaca loca» en la región y por la salida de mercado -por fiebre aftosa-de los países sudamericanos proveedores de carne al continente.

Sin embargo, la reticente reacción de los consumidores europeos frente a las cuestiones sanitarias desequilibraría cualquier pronóstico. Ahora, con las bajas de precios y la retracción del comercio en los
EE.UU., Japón y Australia, el panorama podría cambiar también en Europa, con valores en franca disminución.

Esta situación incierta complica las perspectivas argentinas.
Aunque se descuenta que Uruguay, e incluso Brasil tendrían reabiertos sus mercados antes de fin de año, las perspectivas son más complejas para la Argentina.

Los empresarios reconocen que el cumplimiento de ciertas pautas impuestas por los europeos son de difícil respuesta en lo inmediato (trazabilidad, anabólicos) y exigen más acción al SENASA y a Agricultura. Con este marco, se confirmó ayer que la delegación de sanitaristas europeos llegará durante la segunda quincena de octubre para evaluar la situación del país.

• Voluntad política

Si bien los sectores privados admiten que no existe seguridad sobre los controles sanitarios, la decisión final dependería de la «voluntad política» de la Unión Europea. A pesar de que la Argentina realizó la «invitación» para noviembre, los sanitaristas comunitarios confirmaron que vendrían este mes o bien en diciembre. Si en la visita de este mes todo sale bien, la misma voluntad europea definirá si la apertura se realiza por escrito -forma tradicional-o in voce, hecho éste que permitiría acelerar los tiempos para reanudar embarques. De todas formas, la Argentina podría reactivar sus ventas en noviembre, o recién en febrero.

Si la Argentina es impugnada por los sanitaristas, el país habrá perdido otro semestre de exportaciones el año próximo.

En ese caso, la próxima chance para reabrir el mercado de carnes se daría recién a mediados del año próximo ya que el Consejo Permanente que debe decidir en la
Unión Europea ingresaría en receso, al menos para tratar cuestiones sanitarias.

Con este escenario, la
Argentina ingresaría al nuevo año con otro déficit -el de la cadena de ganados y carnes-que por el contexto internacional planteado deprimiría más los precios. De otra forma, aun recuperando el mercado europeo de carnes, los precios que la Argentina podría recibir serían hasta 20% inferiores a los actuales por ventas de cortes de alto valor.

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