24 de agosto 2004 - 00:00

Ayuda de BID y Banco Mundial para pagarle ahora al Fondo

Carlos Mosse
Carlos Mosse
El Ministerio de Economía tiene pensado incluir en el Presupuesto 2005 entre u$s 1.000 millones y u$s 1.300 millones de gastos que se destinarían a los primeros pagos para la deuda argentina hoy en default. Este dinero se liquidaría, obviamente, en el caso de llegarse a un acuerdo con los tenedores de los títulos que se mantienen impagos.

El dinero para ese pago provendría de los u$s 1.450 millones que el Fondo Monetario Internacional (FMI) no le giraría a la Argentina este año por la suspensión del acuerdo con el país y que se podrían liquidar el año próximo.


Sobre este esquema financiero comenzó ya el diseño final de los números básicos del proyecto de Ley de Presupuesto para 2005 que en teoría el gobierno debería enviar al Congreso antes del 15 de setiembre. En general, todas las primeras mediciones macroeconómicas ya están definidas (superávit primario de 3% de PBI y crecimiento de 4% como premisas básicas). Lo que resta definir desde la Secretaría de Hacienda que dirige Carlos Mosse es la forma en que se encarará financieramente 2005. Lógicamente, el panorama final que incluya todos los pagos de la deuda (caída o no en default) no pueden tener consistencia hasta que no se sepa una cuestión clave: ¿habrá o no acuerdo con los acreedores antes de diciembre, en los primeros meses de 2005, o durante el próximo año la Argentina continuará en default?

Por ahora, lógicamente, esta pregunta permanecerá sin resolverse hasta que haya novedades serias sobre la marcha de las negociaciones con los acreedores. Sin embargo, el gobierno está obligado a diseñar el Presupuesto 2005 e incluir sus pautas de pagos por la deuda. Así las cosas, debe presentar un cálculo, aunque sea estimado, de lo que se les tendrá que pagar a los acreedores.

• Deudas

En este capítulo inevitablemente se tendrán que incluir los pagos de u$s 4.300 millones del BODEN 2005 por el vencimiento del capital de ese título. Además deben incluirse unos u$s 700 millones de intereses que deben liquidarse al FMI y otros organismos internacionales de crédito. En teoría, aseguran en Economía, no habría problemas para incluir en el Presupuesto 2005 estos pagos que superarían los u$s 16.000 millones. El problema aparece cuando se deben contabilizar los potenciales pagos a los acreedores de la deuda caída en default en el caso de que haya acuerdo por la deuda.

La estrategia financiera del gobierno es que no haya que usar para el pago de hasta u$s 1.300 millones por la deuda ya negociada los ingresos de la recaudación corriente, sino que ese monto provenga indirectamente de los pagos que el FMI no hará este año, pero que debería derivar para 2005.


La idea de Roberto Lavagna es la siguiente:

• La suspensión del acuerdo para la segunda mitad del año implica, como ya se anunció oficialmente, que la Argentina pague u$s 1.450 millones al Fondo.

• El dinero para este cumplimiento provendría, según están ya estudiando en Economía, de un «mix» entre tres fuentes. Por un lado, del superávit fiscal que se obtendría entre agosto y diciembre. En julio ya se obtuvo un resultado positivo de $ 13.489 millones y se espera que para todo 2005 la cifra supere los $ 15.500 millones.

• La segunda fuente con la que contaría Economía es parte de los u$s 2.500 millones que el
Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM) tendría que liquidarle a la Argentina y que incluiría un porcentaje de dinero de libre disponibilidad. La especulación de los hombres de Roberto Lavagna es que como continuarán los pagos al FMI pese a la suspensión del acuerdo, los dos organismos deberían continuar haciendo sus giros de dinero.

• Sólo como tercera posibilidad Lavagna piensa en tomar parte de los fondos de las reservas en el Banco Central.

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