Desde el Gobierno se cree que puede haber una revancha para los bonos locales en moneda extranjera. Y para parte del mercado también. Luego del severo castigo que sufrieron (y sufren) los títulos públicos soberanos argentinos emitidos bajo legislación internacional desde que se cerró hace un año el canje de deuda; se cree que puede haber un incremento en el interés de estos papeles internacionales.
Bonos: mercados creen en revancha; FMI y Fed mediantes
-
Deuda en dólares: Economía solo colocó u$s34 millones del nuevo Bonar 2028 en la segunda vuelta de la licitación
-
Los bonos volvieron a caer y el riesgo país trepó a 637 puntos, máximo de casi cuatro meses
Motivos locales y extranjeros podrían avalar el interés. Por un lado, la mejora en la economía real y un muy posible acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) luego de las elecciones de noviembre, se cree que cambiarían el panorama local. Desde el exterior, un efecto financiero provocado por las autoridades monetarias de los Estados Unidos podría potenciar el interés en títulos locales; a partir de una posible mejora en las condiciones económicas mundiales. Se trata del tapering, el fenómeno al que se apuesta desde las Reserva Federal para normalizar la economía monetaria internacional, en la esperadísima pospandemia.
Ayer se podría haber dado el primer paso en la posibilidad de pensar en una revancha en la demanda en los bonos locales, al observarse un crecimiento en los títulos soberanos en dólares que vivieron una de sus mejores jornadas en los últimos meses, al mostrar crecimientos de hasta 2,6%; lo que se vio acompañado por una mejora sustancial en el nivel de riesgo-país, que cerró en sus mínimos en siete semanas.
El cuadro general mostró un alza de 2,6% en el Global 2046, Bonar 2035 2,3%, Global 2038 escaló un 1,2%; el Global 2030 1,1% y el Bonar 2029 se apreció un 1%. Estos incrementos no han cambiado mucho en realidad los valores generales, con títulos que se mueven aún con porcentajes de VPN navegando más cerca del 30% que del 54,8% con que Martín Guzmán cerró el canje el año pasado.
Las partes interesadas (el Gobierno y los tenedores de esa deuda) reconocen que en un sendero normal, y con un país con variables económicas, monetarias y financieras en fila, ese VPN tendría que estar circulando más cerca del 60% que de los niveles actuales. La cotización a exactamente la mitad de lo normal, demuestra la falta de confianza en la economía argentina. Pero, como se sabe en los mercados, nada dura para siempre. ¿Y, por qué no pensar que este puede ser el momento y la oportunidad para los bonos locales? ¿Qué argumentos existen para defender esta suposición?
Más allá de los ruidos electorales, en los mercados se percibe que la recuperación de la economía para este 2021 será un factor real. Y que incluso las previsiones primarias de un 6% de incremento del PBI podrían quedarse cortas. En cuanto al acuerdo con el FMI, lo que el mercado especula (con datos sólidos) es que finalmente el Gobierno tomó conciencia del problema y que luego de las elecciones el ministro de Economía Martín Guzmán podrá avanzar con la firma de una Carta de Intención con el organismo que luego se plasmará en una ley que sancione el Congreso.
Desde el exterior, la confianza oficial y de gran parte de los mercados, es que el tapering traerá resultados y que estos serán indirectamente positivos para países en desarrollo como Argentina. Se trata de la política monetaria de reducción de compra de bonos norteamericanos por parte de la Reserva Federal. Esto reduciría la demanda por estos papeles, y, en consecuencia potenciaría la demanda en mercados internacionales con potencial de desarrollo. Como se descarta que una política de este tipo debería ser replicada por las autoridades monetarias de los países desarrollados de Asia y por el Banco Central Europeo; la demanda debería concentrarse en mercados en desarrollo con potencial de crecimiento. Fenómeno que debería aprovechar Argentina.
- Temas
- Bonos
- FMI
- Mercado financiero




Dejá tu comentario