2 de mayo 2005 - 00:00

Boom en celulares oculta baja inversión en máquinas

Cada vez es mayor la proporción de equipos de telefonía móvil sobre las importaciones de bienes de capital.
Cada vez es mayor la proporción de equipos de telefonía móvil sobre las importaciones de bienes de capital.
El año pasado, más de 15% de las importaciones de bienes de capital correspondía a teléfonos celulares, participación que se eleva a 21,3% si se toman todos los equipos de comunicaciones importados. El boom de la telefonía móvil oculta que es muy baja la inversión en maquinaria y equipos.

«Estamos muy cerca de agotar la capacidad ociosa, la economía opera casi al límite del PBI potencial. Si no hay una recuperación de los niveles de inversión en equipamiento durable la economía crecerá al ritmo de la inversión total», señaló Gabriel Sánchez, director del IERAL.

En 2004 la importación de bienes de capital sumó alrededor de u$s 5.370 millones, de los cuales cerca de u$s 1.150 millones fueron equipos de comunicación, y dentro de éstos u$s 820 millones corresponden a celulares.

Más allá de disquisiciones técnicas sobre las externalidades positivas para la economía de invertir en equipamiento de telecomunicaciones, resulta insoslayable que la tasa de inversión en bienes de capital es aún baja.

Sobre la base de información oficial, datos de FIEL muestran que la inversión en construcción fue 11,1% del PBI en 2004 mientras que la de maquinaria y equipos de 6,5% del PBI. De modo que la tasa de inversión bruta interna fija de la economía el año pasado se ubicó en 17,6%, cuando en 1998 fue de 21,1% (el máximo histórico).

La inversión bruta interna fija ha mostrado una fuerte recuperación desde los bajísimos niveles a los que cayó, tras la crisis, en 2002. Pese al acentuado repunte se está lejos de los mejores años de la convertibilidad con niveles promedio de más de 20%, por lo que la economía aún no habría repuesto totalmente el stock de capital perdido a partir de la crisis rusa.

Pero quizá lo más relevante es dimensionar la inversión en términos per cápita para comprender la brecha que existe con los actuales niveles de inversión.

En 2004, la inversión bruta fija en maquinaria y equipos per cápita -a precios de 1993- fue de $ 489, mientras que en 1998 ascendió a $ 726 y en 1993 a $ 520. Es decir que la economía está invirtiendo 32,6% menos que el récord histórico e incluso 6% por debajo de 1993.


Abel Viglione
, economista de FIEL, considera que «si la inversión que va a crecer es en maquinaria y equipo, significa que agregamos capital al trabajo y así mejoramos la productividad y podremos seguir creciendo. Pero si la inversión que crece es la vinculada con la construcción, estamos en problemas».

• Complicado

Si bien Viglione reconoce que es complicado discernir si los equipos de comunicación o de computación son usados por una empresa o una familia, sostiene que tener 15% de la inversión en bienes de capital importado en celulares no es un dato menor.

La inversión en construcción está muy cerca de los promedios máximos de los noventa, entre 12% y 13% del PBI. Pero la inversión en máquinas y equipos aún dista mucho de los más de 9 puntos del PBI que se destinaban en los mejores años de la década pasada. Hoy se está a más de 2 puntos por debajo de esos récords
.

Un documento del IERAL
alerta que la brecha de precios de la inversión en bienes de capital en relación con el PBI en 2004 fue de 15% frente a la base 1997. «Esto es, en promedio, el costo de la inversión se encareció 15 por ciento más que el valor de la producción nacional», explica Sánchez, por lo que para invertir lo mismo tenemos que ahorrar más.

Viglione
destaca que hasta ahora el esfuerzo en el proceso de inversión lo ha hecho el sector de la mediana y pequeña empresa nacional, principalmente los ganadores del nuevo modelo, ya que las pocas grandes empresas nacionales no han plasmado proyectos significativos. A esto se agrega que las empresas de capital extranjero tienen la limitación que mientras siga el default no pueden convencer a sus accionistas de invertir, y aquellas que están en sectores regulados están en una situación similar.

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