Brexit: Reino Unido recibió apoyo de la UE en el inicio de una semana "dolorosa"
-
La financiación con tarjetas de crédito cayó 6,8% real en el primer trimestre y advierten por contracción del consumo
-
Cuánto sale aislar ventanas y puertas: precios y opciones para proteger tu hogar de las bajas temperaturas
España quiere que esta línea también quede clara en la declaración política sobre la futura relación, un texto de unas 20 páginas todavía en negociación y que debe fijar las grandes líneas para la futura cooperación entre Reino Unido y la UE en materia comercial, política y de seguridad.
La Comisión Europea debe desvelar el martes este texto al que los mandatarios europeos deben dar su visto bueno el próximo domingo durante una cumbre extraordinaria en Bruselas, junto al acuerdo de retirada de 585 páginas tras resolver los flecos pendientes en este último.
Uno de ellos es la fecha en la que llegará a su fin, prórroga incluida, el llamado período de transición tras el Brexit. Ambas partes acordaron que la transición iría hasta el 31 de diciembre de 2020 y podría prolongarse una sola vez por un tiempo "limitado".
El domingo, los 27 socios de Reino Unido abogaron durante una reunión de embajadores en Bruselas por que la prórroga se extienda dos años más para finalizar un eventual acuerdo de libre comercio a ambos lados del Canal de la Mancha, según una fuente diplomática.
"Durante esta semana, haremos una propuesta definitiva sobre una fecha", una decisión "que se tomará de común acuerdo entre Reino Unido y los 27", indicó Barnier, para quien una prolongación que "no puede ser indefinida" debe estar acompañada de "un acuerdo de los británicos sobre su contribución financiera" en ese período.
Otra de las cuestiones sensibles para la UE es mantener el acceso de su flota pesquera a las aguas territoriales de Reino Unido al final del período de transición. Países como Francia, España o Portugal expresaron su preocupación porque este punto no forma parte del acuerdo de divorcio.
El acuerdo del Brexit entra así en su recta final de negociación. Theresa May, que recibió este lunes el apoyo de la patronal británica, avanzó una "semana intensa de negociaciones". La primera ministra británica debe viajar en los próximos días a Bruselas, en una fecha por determinar.
Pese a lograr el sí de su gobierno al acuerdo de divorcio, May sigue enfrentando la presión del ala euroescéptica de su Partido Conservador en el parlamento británico que la amenaza con una moción de censura.
La solución alcanzada en el acuerdo de divorcio para evitar la reintroducción de una frontera para bienes entre la provincia británica de Irlanda del Norte e Irlanda, y preservar a su vez el acuerdo de paz de Viernes Santo de 1998 fue el detonante final contra la 'premier' británica y provocó la dimisión de cuatro de sus ministros.
El punto más controvertido es el llamado "backstop", una solución de último recurso que prevé por una parte que Reino Unido se mantenga en una unión aduanera con la UE y por otra un mayor alineamiento reglamentario para Irlanda del Norte si no se llega a un acuerdo sobre la futura relación entre Bruselas y Londres.
El acuerdo negociado con Bruselas, si no se modifica, convertirá a Reino Unido en un "Estado vasallo" de la UE, advirtió el ex canciller británico Boris Johnson, uno de los líderes del frente euroescéptico del Partido Conservador contra la primera ministra.
Los nubarrones se mantienen también sobre el parlamento británico por la oposición al acuerdo, en su redactado actual, del Partido Laborista, de los Liberales Demócratas y del pequeño Partido Unionista de Irlanda del Norte, aliado de los conservadores de May.




Dejá tu comentario