El trigo resultó un buen negocio para los productores este año. En medio de un mercado de granos deprimido y con problemas financieros que afectan la comercialización, el cereal permitió a los productores ganar 13% durante los últimos cinco meses. Esta situación generó un ingreso de u$s 1.200 millones para el sector productivo por un volumen colocado en el mercado de 11,5 millones de toneladas, a un valor que supo fluctuar entre u$s 110 y u$s 125 por tonelada, aunque ahora se ubica en u$s 130. Exportadores y molineros creen que aún quedan 4,5 millones de toneladas en manos de los agricultores sobre una cosecha 2000/2001 que rondó en 16 millones de toneladas.
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La mayor inversión en sistemas de almacenaje (por caso, silos aéreos y fijos comprados durante los últimos años) facilitó retención de trigo por parte de los productores, quienes hoy provocan un recorte importante en la oferta y un sostenimiento en el precio.
Un trigo de entrega inmediata a $ 130 por tonelada resulta un valor atractivo para el agricultor. Sin embargo, una frase muy repetida por los operadores y cumplida en esta oportunidad dice que «en alza, el productor no vende», y resulta ser cierto, al menos en esta coyuntura de precios. Si a esta situación se suma la continuidad de la cosecha de soja y maíz, que permiten lograr liquidez con su rápida colocación en el mercado, confirma la situación de retención triguera de esta campaña.
Lo cierto es que exportadores que deben cumplir embarques pautados y molineros que quieren continuar con los programas de procesamiento no logran conseguir mercadería.
En tanto, la permanencia de Brasil como comprador fijo, «aunque más racional», según admiten en el mercado sigue otorgando cierta tranquilidad a los productores. El país vecino ha comenzado a «mezclar» alguna compra en los países del Norte (ya adquirió alrededor de u$s 500 mil toneladas en los EE.UU.) aunque la Argentina cuenta con una ventaja como la cercanía y el menor costo de los fletes. En cuanto a precios, Kansas cerró u$s 115,8 ayer para la posición mayo y Chicago operó en setiembre a u$s 101,6/t, valores que ubican a los precios locales en desventaja competitiva.
Con este escenario se conocerá hoy en los Estados Unidos el informe del Departamento de Agricultura de ese país (USDA) que dará su primera estimación sobre producción estadounidense 2001/2002, la que podría mostrar sorpresas: algunos analistas indican que los americanos presentarán un panorama complicado por el clima seco y poco usual para la primavera, que en definitiva les terminó retrasando la siembra. En consecuencia se indica que el USDA mostrará una disminución de 10% en la producción con una cosecha 2001/2002 de 56 millones de toneladas. Esto permitiría un sostenimiento en los precios. Otras fuentes indican que las lluvias registradas durante los últimos días en las principales planicies productoras permitirán un mayor volumen de siembra y posterior cosecha triguera.
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