27 de marzo 2001 - 00:00

"En dos o tres años podría haber canasta de monedas"

Lo que iba a ser una conferencia académica, a cargo de un ex ministro de Economía, se transformó ayer en Madrid en centro de atracción de todas las miradas: los organizadores (la embajada argentina y Repsol) no habían previsto en un comienzo que Domingo Cavallo llegaría como funcionario estrella y que produciría un par de definiciones importantes a lo largo de su vertiginosa visita a la capital española. El ministro no dio precisiones sobre los pasos inmediatos de su programa y sólo reiteró que necesita un acuerdo político en el Congreso para, con la ley en la mano, "recorrer el mundo en busca de inversiones". Cavallo se reunió con José María Aznar y con el ministro de Economía, Rodrigo Rato. Les solicitó -y consiguió- que efectuaran un desembolso anticipado de u$s 500 millones de los fondos destinados por España al blindaje argentino. Cavallo almorzó con banqueros y ofreció por la tarde una conferencia para 500 invitados, entre los que estaban las cabezas coronadas del empresariado español. Les dijo que la Argentina podría, al cabo de 2 años, salir de la paridad con el dólar para ir a otra, con el euro, el real y, eventualmente, el yen. Pero puso como condición que la moneda única europea alcance una paridad estable con el dólar. "No sería salir del régimen de convertibilidad ni una devaluación del peso", aclaró. El pronóstico de Cavallo pudo parecer teórico, casi académico. Pero su sentido fue precisar sus ideas respecto de la política monetaria ante españoles muy inquietos con la posibilidad de una devaluación -sin ir más lejos, Rodrigo Rato fue (mal) informado el jueves pasado acerca de que Cavallo estaba al borde de esa decisión-. Hoy el ministro de Economía regresa al país y convocará a empresarios y economistas al Banco Nación para explicar medidas que reactivará la economía.

Madrid - Por primera vez Domingo Cavallo puso ayer en Madrid fecha a su idea de reformular la convertibilidad atando al peso a una canasta de monedas que -además del dólarincluya al euro, al real y posiblemente al yen. «Será sin sobresaltos y sin sorpresas, sin abandonar la idea de una paridad fija, sólo que con más monedas. Podría ser en dos o tres años», dijo.

La definición se produjo en el marco de una charla brindada en la Casa de América de la capital española, al cabo de una agitada y fallida conferencia de prensa que irritó a los medios españoles.

Por otra parte, el presidente José María Aznar y el ministro de Economía, Rodrigo Rato, dieron un rotundo respaldo al ministro de Economía al comprometerse a girar la semana que viene 500 millones de dólares, en el marco del préstamo de 1.000 millones otorgado en el marco del blindaje financiero (en rigor, esos 1.000 millones son la cifra oficial del aporte español al blindaje, mientras fuentes oficiosas hablan de 1.500 millones de dólares). Mientras, el gobierno nacional explora otras posibles fuentes de financiamiento. Según dijo el secretario de Finanzas, Daniel Marx, quien acompañó a Cavallo, en Buenos Aires ya se había sondeado a los bancos controlados por capitales españoles sobre la posibilidad de un préstamo. La delegación argentina pidió en un almuerzo con los banqueros españoles la implementación de un acuerdo de cooperación como el que los une con el Ministerio de Hacienda de su país en lo que hace a la recaudación de impuestos.

En la conferencia brindada por Cavallo, pactada hace tres meses pero que inevitablemente giró sobre sus planes en materia económica, el ministro escuchó con satisfacción el más rotundo respaldo del canciller español Josep Piqué y del vicepresidente segundo del gobierno, José Folgado.

«España va a hacer todo lo posible para que la Argentina supere esta situación... La Argentina y su gobierno nos van a encontrar claramente a su lado... Yo le deseo suerte a Cavallo porque su suerte es también la nuestra», dijo Piqué en medio de una catarata de elogios al visitante. La actitud se explica en que España es detrás de Estados Unidos el segundo inversor en el país con 27.000 millones de dólares. Las turbulencias bursátiles de los últimos días impactaron fuerte en el mercado de Madrid.

En su conferencia, Cavallo ahondó en su diagnóstico de que el país sufre «una depresión económica y anímica» y negó las versiones de prensa sobre supuestas tiranteces con el presidente Fernando de la Rúa, de quien se dijo amigo desde 1974, cuando coincidieron en su oposición a una propuesta económica al entonces ministro Gelbard.

Alentado por las noticias desde Buenos Aires acerca del avance de su pedido de atribuciones especiales en el Congreso, explicó a su audiencia que debido a las recientes limitaciones jurídicas ya no podía apelar como en el pasado a los decretos de necesidad y urgencia.

Político, agradeció a toda la clase política el avance de los poderes especiales y citó expresamente a Raúl Alfonsín, Chacho Alvarez y Carlos Menem.

Cavallo reiteró su diagnóstico de que la pérdida de competitividad de las empresas nacionales se debe a una conjunción de factores: el fuerte aumento del gasto (que ubicó en los últimos cuatro años), la acumulación de impuestos distorsivos, las crisis externas (Rusia, Brasil) y la caída del euro contra el dólar.

Con respecto a las salvaguardas impuestas por los legisladores a la delegación de atribuciones, dijo que «no tenemos ninguna limitación relevante».

El ministro irritó a los periodistas españoles que habían acudido a una conferencia de prensa convocada desde la Embajada de la Argentina al desairarlos y, después de una breve declaración, anunciar que no respondería preguntas.

«Sólo quiero decirles que he venido a esta nación porque España se ha jugado por la Argentina de la convertibilidad y que en adelante será la de la competitividad», fue una de sus pocas frases antes de retirarse intempestivamente.

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