En una jugada sorpresiva que apunta a reducir el costo de las comisiones para el Estado, el propio Ministerio de Economía se encargaría de canjear los títulos en poder de inversores institucionales en el mercado local, fundamentalmente las AFJP.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Se trata de una operación relativamente sencilla, que abarcaría fundamentalmente a fondos de pensión, compañías de seguros y fondos comunes de inversión. En total, suman u$s 25.000 millones en bonos en default.
Esta posibilidad fue detallada ayer por el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, quien mantuvo una reunión con los principales representantes de los bancos que participarán en el consorcio local: estuvieron presentes Zenón Biagosch (Banco Nación), Luis Ribaya (Galicia) y Guillermo Villahoz (BBVA Banco Francés). Las tres entidades ya habían decidido participar de manera conjunta en la operación destinada al mercado local.
Para este consorcio (Nación-Galicia-Francés) quedaría, por lo tanto, exclusivamente la tarea de «reclutar» a los inversores minoristas. El total de bonos defaulteados en poder del público en la Argentina asciende, de acuerdo con los datos brindados por Nielsen, a unos u$s 12.000 millones. Al tratarse de bancos con gran cantidad de sucursales y presencia en todo el país, se supone que son los que mejor pueden avanzar con la operación minorista. Entre el tramo local e internacional, se estima que el monto total de las comisiones que pagará el gobierno ascenderá a unos u$s 150 millones (la comisión pura estaría en el orden de 0,4%). Claro que la cifra final dependerá del valor nominal de los títulos nuevos que se terminen colocando tras la quita que aplique el gobierno (por ahora no se mueven de 75%).
• Desprestigio
El consorcio local aún no firmó el contrato con el gobierno pero ya está definida su participación desde hace un par de meses. Simplemente, estaban esperando la conformación del sindicato internacional, que fue finalmente anunciada el martes con la participación de la Unión de Bancos Suizos (UBS), Barclays y Merrill Lynch.
Un dato que se comentaba ayer respecto de la participación de Merrill Lynch es el desprestigio que sufrió la institución en los últimos años para este tipo de lanzamientos. De hecho, recibió una enorme cantidad de demandas (y las perdió) por parte de inversores estadounidenses por el lanzamiento en el NASDAQ de una gran cantidad de acciones de empresas de Internet que rápidamente se desplomaron. Las acciones legales le costaron más de u$s 1.000 millones.
La elección de la institución resultó sorpresiva, además, porque ni siquiera había sido invitada a participar en la licitación inicial cuando se convocó a una docena de bancos de inversión internacional.
Dejá tu comentario