Luego del acuerdo alcanzado con la industria frigorífica para abastecer al mercado interno de 6.000 toneladas por mes de carne vacuna a valores hasta un 30% menor de lo que cotizaban en diciembre pasado, el Gobierno avanza con más acuerdos con el sector privado para contener la suba de los alimentos en las góndolas.
Gobierno avanza en acuerdos para contener precios de trigo, aceite, frutas y verduras
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Tal como adelantó Ámbito en ediciones pasadas, el primer paso será articular algún tipo de instrumento con el sector exportador de granos para desacoplar los precios de los commodities del mercado interno. Concretamente una de las preocupaciones más importantes es que la suba del girasol y el maíz no se traslade a los aceites y la del trigo en la cadena de panificados.
Con estas premisas en mente el ministro de Agricultura, Luis Basterra, junto a la secretaria de Comercio interior, Paula Español, buscan avanzar en acuerdos de buena voluntad con los empresarios agroexportadores. La idea es que un pequeño porcentaje de lo recaudado por envíos al exterior de granos sea destinado a financiar valores más bajos de los commodities para la industria alimenticia. Se proyectó la conformación de un fideicomiso, pero lo cierto es que esa propuesta todavía no se cristalizó y por eso los funcionarios del oficialismo trabajan a toda máquina para llegar a un acuerdo en las próximas semanas.
También está en la mira el sector de las frutas y las verduras que en las últimas semanas mostró subas más que considerables en las góndolas. La lectura del Gobierno es que además de avanzar con un mayor fortalecimiento de la cadena comercial para evitar la informalidad también se debe reforzar los precios de referencia que hoy estipula el Mercado Central de Buenos Aires.
Una vez más las grandes cadenas de supermercados jugarán un rol estratégico porque allí es donde también se buscaría llegar con precios más accesibles y ofertas de fin de semana los consumidores.
Otra cuestión clave es que en el Gobierno insisten con derribar cualquier tipo de rumor de intervención del mercado, remarcan que todos los acuerdos con el sector privado se rubricarán de la mano del diálogo y el consenso con la mirada puesta en la recuperación pospandemia.
La esperanza está puesta en que a partir del mayor ingreso de divisas que comenzaría a notarse en las arcas nacionales a partir de marzo o abril, junto con el ingreso de los primeros lotes de la cosecha de soja, y los acuerdos con el sector privado para contener la suba de los alimentos, la inflación comenzaría a mostrar un fuerte desaceleramiento.




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