Habrá más gasoil (pero por la restricción al transporte)

Economía

Aunque no se podía dudar de la intención del gobierno al restringir la circulación del transporte de cargas durante la Semana Santa (para bajar el riesgo de accidentes), lo cierto es que la medida libera una cantidad de gasoil al mercado que cubriría la mayor demanda proveniente de los particulares que viajarán a la costa o al interior del país.

Esto se nota además porque entre los vehículos eximidos de la resolución se encuentran los que trasladan combustibles, además de los que transporten ganado en pie, o se dediquen a emergencias médicas o viales o a llevar medicamentos.

Por otra parte, hoy se reunirán los representantes de las entidades de expendedores de varias provincias, incluida Capital Federal y provincia de Buenos Aires, en una reunión plenaria, y decidirán la fecha del paro que ya anunciaron un mes atrás.

Por algunos indicios, se cree que la medida de fuerza no se hará en la Semana Santa, aunque ya es prácticamente seguro que se concretará una o dos semanas después.

Los expendedores esperarían una respuesta del gobierno tras la nota presentada la semana pasada en la que pidieron audiencia a la presidente Cristina de Kirchner, pero las expectativas de tener respuesta positiva, son muy pocas, así que el plan del paro seguirá vigente.

El problema entre los estacioneros y el gobierno se acentuó a partir de la baja de precios que forzó el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, en enero. Esa baja también impactó en los márgenes de los expendedores que a su vez deben pagar un incremento salarial pactado en noviembre.

A esa situación se suman los problemas de abastecimiento que cada vez son más acentuados, y ya incluyen a las naftas, además del gasoil que muestra faltantes significativos desde hace dos años por lo menos, sobre todo en la época de la cosecha.

Fuentes confiables aseguraron que luego de las actas de infracción que aplicó Comercio Interior la semana pasada en estaciones de Petrobras, Shell y Esso de Capital Federal y Gran Buenos Aires, el suministro tendió a normalizarse en el área metropolitana, y se empezó a detectar faltas en algunas provincias, como Formosa.

  • Causas

    Los problemas de abastecimiento tendrían varias causas:

  • Ante el virtual congelamiento de precios, algunas petroleras prefieren vender donde pueden obtener valores más altos, protegiéndose en el argumento de que la reglamentación las obliga sólo a entregar gasoil en igual cantidad que el año anterior más el crecimiento del PBI a nivel país y no por cada estación.

  • Como los precios de los combustibles se mantienen más o menos estables frente al resto de los productos de la economía familiar, la demanda de naftas, incluso de las premium, sigue en persistente alza, lo que reduce los saldos exportables de las petroleras y acentúa los problemas de abastecimiento.

  • En 2007, el consumo de naftas aumentó alrededor de 16% pero el de la súper creció 18% y el de las premium 22%, lo que también explica la gran cantidad de autos que entran diariamente a la Capital Federal.

  • Hay un fenómeno creciente de reventa, en el que habría expendedores comprometidos. Un camión llena dos tanques de gasoil y lo revende al agro o a la industria a más del doble. Se habla incluso de que en algunos casos, el producto está «estirado», es decir habría más maniobras de adulteración para las que no se encuentra forma de control.

    Hacia el invierno, los problemas pueden empeorar. El gobierno estimula a la industriapara que reemplace gas natural por gasoil o fuel y subsidia la diferencia entre el fluido y el líquido. Lo mismo hará con los equipos autogeneradores de electricidad, con las centrales térmicas, y hasta con los taxis que pueden usar naftas en vez de GNC.

    Si este programa se cumple, la demanda de gasoil puede llegar a duplicarse, sobre todo considerando que también hay aumento de la superficiesembrada. Y aunque el gobierno esté dispuesto a no poner límites al gasto para ahorrar gas y luz, hay un problema de logística en el puerto de Buenos Aires que sólo permitiría abastecer con fluidez a las centrales térmicas. Son muy escasas, además, las instalaciones para ir almacenando gasoil importado desde ahora.

    De este modo por lo menos parte de ese producto para reemplazar al gas, debería provenir de la oferta interna, lo que, a los precios actuales, derivaría en más desabastecimiento y más mercado negro.

    Por ahora, si se confirma la postergación del paro de los expendedores y se considera el sobrante que quedará por las limitaciones al transporte de cargas, la Semana Santa podría transcurrir sin sobresaltos para los automovilistas, aunque lo más probable es que deban ir cargando gradualmente durante el trascurso del viaje.
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