Mario Blejer se disculpó ante Eduardo Duhalde por haber acelerado su salida de la presidencia del Banco Central antes de decírselo formalmente a él. Fue en un apurado diálogo telefónico que el funcionario renunciado mantuvo con el Presidente el viernes por la noche, cuando éste cenaba con un grupo de dirigentes peronistas en la residencia del gobernador de Salta, Juan Carlos Romero.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Apenas comenzó la cena, a la que asistían entre otros los mandatarios de Jujuy, Eduardo Fellner; de Tucumán, Julio Miranda; de Santiago del Estero, Carlos Díaz; de Misiones, Carlos Rovira; de Formosa, Gildo Insfrán; el ex presidente Ramón Puerta y el ministro de Interior, Jorge Matzkin, un llamado telefónico interrumpió a Duhalde.
Era Blejer, quien se disculpó por la noticia que estaban pasando las radios sobre su renuncia adelantada el mismo vienes por Ambito Financiero.«Se filtró a los medios un comentario que le hice al directorio del banco esta tarde (por el viernes) sobre que había hablado con usted de mi renuncia.» Duhalde se dijo satisfecho con esa explicación pero cuando apagó el celular hizo un gesto de enojo. Contó a los presentes el diálogo que había mantenido hace diez días con Blejer y que el acuerdo era que el 1 de julio dejase el cargo. Después de esa fecha, Blejer retomaría funciones en el Fondo Monetario Internacional en beneficio de los intereses argentinos. «No sé qué pasó ahora», se molestó.
Ese cuento del Presidente abrió el diálogo con los gobernadores, quienes se enteraron de que seguirá hasta nuevo aviso el actual vicepresidente Aldo Pignanelli, un economista del peronismo bonaerense más ligado a Antonio Cafiero que a Duhalde pero cuya confirmación les pareció a todos un desaire a las pretensiones de Roberto Lavagna de pisar el cargo.
«La mejor solución es que siga Pignanelli para darle continuidad a la tarea de Blejer. En todo caso, hasta julio tenemos tiempo de buscar a alguien para esa función. ¿Alguna idea?» Le preguntaron qué quería y respondió: «Lo más importante -y eso lo asegura Pignanelli- es que de afuera y en los mercados no se crea que el Poder Ejecutivo quiere manejar el Banco Central. Más bien tenemos que buscar una manera de asegurar su independencia».
La sola voz que se alzó contra la continuidad de Pignaneli fue la del gobernador de Formosa, Gildo Insfrán. Le reprocha al nuevo titular del Central girar en la órbita de su principal opositor en su provincia, el ex senador Ricardo Branda, hoy vicepresidente segundo de la entidad. Duhalde le pidió alguna prueba de que el adversario de Insfrán usase el cargo para jugarle en contra pero del otro lado no hubo respuesta. «Repito, lo importante -remató Duhalde el debate- es que el Central no parezca ni sea un apéndice del gobierno.»
El final tuvo un elogio hacia Blejer: «Sé que se movió muy bien hace dos semanas junto al embajador Diego Guelar, visitando a todos los funcionarios clave del Fondo y del gobierno de los Estados Unidos, y logró reflotar el acuerdo con los organismos. Eso se lo debemos a él -recordó Duhalde- y espero que en las nuevas funciones nos siga ayudando.»
Dejá tu comentario