25 de abril 2008 - 00:00

Kirchner admitió inflación (por el campo)

NéstorKirchneratacó alcampo desdela tribuna enla inauguraciónde unaunidad básicaen Ezeiza.Después,festejó en elescenario conAlejandroGranados yEmilioPérsico.
Néstor Kirchner atacó al campo desde la tribuna en la inauguración de una unidad básica en Ezeiza. Después, festejó en el escenario con Alejandro Granados y Emilio Pérsico.
Crispado, Néstor Kirchner ofició ayer de vocero de su esposa, Cristina de Kirchner, al criticar a los chacareros a los que calificó de « sinvergüenzas» y de «hacer subir los precios» en lo que fue una admisión implícita de la escalada inflacionaria que el INDEC se niega a reconocer en sus informes.

Con su menú habitual de imputaciones, pero con un tono subido, el ex presidente dijo que los productores especulan «con el bolsillo de la gente» y los causó, además, de «quemar los campos» que producen, desde hace dos semanas, una humareda en la zona metropolitana.

En Ezeiza, Kirchner estrenó la jefatura del PJ que le avaló, el martes, la Justicia electoral. Lo hizo durante un acto donde inauguró un local del peronismo de ese distrito, que comanda el intendente Alejandro Granados, antes eximio menemista, ahora hiperkirchnerista.

«No sé por qué queman los campos, nos mandan el humo, nos desabastecen o nos suben los precios», apuntó Kirchner y aseguró que se pondrá «al frente de millones de argentinos y acompañar a la Presidente en la lucha por la distribución del ingreso».

De ese modo, el ex mandatario reconoció la suba de precios que Guillermo Moreno intenta ocultar con el dibujo de los números del INDEC. No usó el término inflación pero planteó, sin eufemismos, su preocupación por la escalada de precios de los productores básicos.

«Los precios suben por la especulación que estos señores hacen, por el desabastecimiento y los cortes de ruta», señaló y agregó que su esposa -a la que prometió acompañar «desde la trinchera»- lleva adelante una «fuerte lucha» por lograr que bajen los precios.

Revelándose como el ideólogo del discurso oficial que vincula al campo con pasados golpes militares, Kirchner profundizó esa idea. «Nos pusimos a reconstruir el país y lo levantamos. Y ahora aparecen los de siempre, los que generaron el 1955 y el 1976 y piensan nada más que en ellos y se olvidan de que no hay sólo 300 mil personas viviendo en la Argentina, sino que somos 40 millones los que queremos tener la posibilidad de crecer», especificó.

En esa ráfaga de críticas, ensayó un tímido acercamiento al plantear que «con total humildad» los sectores beneficiados «por mi gobierno» tengan «solidaridad». En esa línea, sostuvo que «no les importa el estómago y el bolsillo de los argentinos, les importa el de ellos».

«Duele en el alma que argentinos que tengan tanta rentabilidad y que ganaron muchísimo dinero» con ambos gobiernos kirchneristas «no quieran ser solidarios y le den la nuca al pueblo», dijo el ex presidente. Abajo, en la calle, lo aplaudían unas 2.000 personas.

  • Enfriar

    «Quieren enfriar la economía para que los argentinos no consuman y así, si los argentinos no comen, puedan exportar todo para afuera y ganar cinco, siete, diez veces más que lo que ganan en la Argentina ¿Van a tener solidaridad con el pueblo argentino o lo van a pasar por arriba? Es el pueblo el que debe reaccionar con fuerza», dijo en otro tramo.

    Tampoco se olvidó de Alfredo de Angeli: «Cuando alguien tiene que andar armado no tiene la razón». Sumó otra frase en esa dirección: «Basta de tratar de imponer por la fuerza ideas o conceptos que favorezcan sólo a un sector».

    A pesar de que el acto estuvo rodeado del típicocotillón peronista, sonó cuatro veces la «marcha peronista», y el elenco sobre el escenario era unívocamente del PJ, Kirchner no se olvidó de reavivar, al menos en palabras, la desfalleciente Concertación Plural.

    Fue un mensaje para los radicales K que han planteado numerosas quejas porque no están, dicen, en los planes políticos de la Casa Rosada.
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