Al menos durante la primera mitad de este febrero, de manera indiscutible el papel del mes es Cisco. No sólo porque ha permanecido en boca de casi todos, como si fuese el verdadero determinante de los vaivenes del NASDAQ, sino también porque ha sido, de manera ininterrumpida desde el día 2 (en realidad, desde bastante antes), el papel más negociado (con los 280 millones de acciones operadas ayer -el segundo volumen más grande para una cotizante en la historia del NASDAQ-, se suman 535 millones, por un impresionante valor efectivo de u$s 184.575 millones). En apenas una semana, el papel perdió el 17,03% de su valor, lo que significa que los accionistas de la empresas son hoy 45.836 millones de dólares más pobres que a fin de enero. Claro que esto no parece nada si lo comparamos con el desplome que tuvo la empresa desde los u$s 82 que llegó a valer el 27 de marzo del año pasado, lo que significa desde entonces una destrucción de valor (aun cuando sea en papel, es destrucción de valor) de u$s 351.000 millones, algo más que el PBI de un país como la Argentina en sus mejores momentos. Apenas 24 horas atrás, el papel había ganado cerca de 4%, cuando muchos se jugaban a que el mercado ejercería ese poder mágico de la anticipación. Ayer, con el balance y los comentarios a la vista, lo que imperó en cambio fue el desánimo, cuando se supo que por primera vez en seis años la empresa reportaba ganancias por debajo de lo esperado y que no veía una recuperación hasta fines de año. Los números son impresionantes y la acción retrocedió 13,11%, llevando tras de sí a todo el sector de redes, chips e Internet; pero pensar que el mercado arranca y se termina en Cisco es demasiado. Microsoft, que, en su momento, también castigó al mercado, ganó, por ejemplo, 3,4% en medio de rumores de un posible acuerdo con el Departamento de Justicia, ahora bajo el mando del presidente Bush. El NASDAQ, que llegó a perder cerca de 4% en lo peor de la jornada, quedó al cierre cediendo un porcentaje más acotado de 2,12%, en tanto que el Promedio Industrial, que estuvo durante gran parte del día del lado ganador (merced a las mismas fuerzas que se vieron no ayer, sino en ruedas anteriores), cerró en 10.946,72 puntos, mostrando una pérdida de 0,1%, en la que el principal responsable fue American Express y su "conference call", que no convenció demasiado a nadie. Los ánimos siguen como estaban, cayendo levemente cada día que pasa. La medicina sería una recuperación económica, pero perdiendo u$s 351.000 millones en una sola cotizante, ¿quién puede estar entusiasmado?
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