11 de abril 2003 - 00:00

La inflación vuelve a complicar a Lula

San Pablo (EFE, AFP, Reuters) - El índice de inflación en Brasil fue de 1,23% en marzo pasado, por debajo de 1,57% de febrero, pero aún muy elevado en comparación con el mismo mes de 2002, según informó ayer el gobierno.

Las medidas adoptadas por el gobierno del socialista Luiz Inácio Lula Da Silva, que ayer completó sus primeros cien días en la Presidencia, han permitido que la tasa de inflación haya caído progresivamente de 2,25% en enero a 1,57% en febrero y a 1,23% en marzo.

El índice del mes pasado, sin embargo, es poco más del doble de 0,6% de marzo del año pasado. De la misma forma, la inflación de 5,13% acumulada en el primer trimestre del año triplica la de 1,49% de los tres primeros meses de 2002.

Ante esta noticia, los mercados reaccionaron de modo negativo. La Bolsa de San Pablo bajó ayer 1,42% y el real se devaluó 1,8% frente al dólar, cerrando a 3,249 por unidad de la divisa.

Para combatir el repunte de la inflación que recibió al llegar al poder, Lula elevó la tasa básica de intereses de 25% a 26,5% anual en sus dos primeros meses de gestión.

•Preocupación

El presidente del Banco Central, Henrique Meirelles, afirmó ayer que, pese a que la inflación comenzó a ceder, el aumento de los precios sigue siendo la mayor preocupación del gobierno, por lo que difícilmente los intereses serán reducidos a corto plazo. Este es un punto sensible de discusión entre el gobierno y el ala izquierda del Partido de los Trabajadores, y también incomoda al sector industrial, necesitado de que baje el costo del crédito.

La carrera contra la inflación también complica la relación del gobierno con los sindicatos: Lula anunció el miércoles una suba salarial de entre 4% y 13% para los empleados estatales, cuando éstos solicitaban una mejora de 46%. Pero el trasfondo de la pelea entre el gobierno y éstos es la prometida reforma previsional, destinada a limitar una serie de privilegios que gozan hoy los empleados estatales en prejuicio de un fuerte déficit del sistema.

Tal como se había anticipado, Lula confirmó ayer que la semana próxima enviará al Congreso sus proyectos de reforma previsional y tributaria, los dos planes clave de su administración.


En tanto, el número uno del Fondo Monetario Internacional,
Horst Köhler, y el presidente del Banco Mundial, James Wolfensohn, derrocharon ayer elogios para el «impresionante» gobierno brasileño, al que elevó al nivel de ejemplo para la región.

«Estoy profundamente impresionado por el presidente Lula, sobre todo porque pienso que tiene una credibilidad de la que muchas veces otros líderes carecen; está comprometido seriamente a trabajar duro para combinar las políticas orientadas hacia el crecimiento con la igualdad social», dijo Köhler. «Esta es la agenda correcta», sentenció.

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