• Se suspendieron las exportaciones de carne por la aftosa. Bajará el precio interno por la mayor oferta.
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• Es lógico que aún no vea rebajas el público porque se vende carne existente en cámaras y comprada con el precio correspondiente a la menor oferta anterior.
• Habrá beneficio de menos inflación porque la carne influye mucho en el índice CER. Pero perdió el país. Y por menor CER perderá también un poco de atractivo el mercado de los bonos argentinos.
• Puede ser breve o no este drama en la Economía. Si no es breve será un problema serio porque el desempleo aumentará bastante y productores pasarán campos a producir soja con lo cual se resentirá el hoy escaso stock de ganado. Cuando se reanude la exportación, la inflación que baje ahora por más oferta interna volverá duplicada porque al salir la Argentina del mercado internacional de carne bovina, aumentaría el precio mundial del producto. ¿Será breve o no?, es el gran interrogante.
• Difícil saberlo. El último brote aftósico le costo 3 años al país para volver a recuperar mercados internacionales de la carne. ¿Hay soluciones? La de fondo es vacunar, usar rifle sanitario ante certeza o riesgo de aftosa, severidad en cuidar las fronteras, sobre todo con Paraguay, constancia en las campañas preventivas. Para paliar desempleo hay que usar subsidios y para mantener a los campos ganaderos se necesitan rebajas impositivas.
• Si no hay dureza con la Argentina como no hubo con Brasil, debe cesar sólo exportación de carne con hueso, no el resto. Y debería comprarse con hueso desde zona fuera del foco de aftosa que es mínimo. Pero las naciones se cuidan. Por Brasil hay un mayor respeto internacional como para ofenderlo.
• Estas medidas sumarán problemas, como menor superávit fiscal, más crecimiento del gasto público y menor suba de 6%/7% previsto en el PBI. No exportar carne a la vez bajará ingresos al Estado por retenciones que existían a las exportaciones del producto que ahora deberían ser sacadas por si hay alguna posibilidad de seguir exportando. Además se debe decir a los ganaderos que no las reimplantarán si vuelven a exportar para que tengan un aliciente a mantener sus campos para ganado vacuno. Es problema muy serio, donde el gobierno no tiene culpa original, salvo que haya descuidado controles. Había distracción en la Secretaría de Agricultura por reyertas internas y se ignora si ellas influyeron. Pero sin ser culpable el gobierno será el responsable de que el país pueda zafar de este drama.
• La pérdida fiscal no será mucha, alrededor de unos 100 millones de dólares. Pero si hay subsidios, menor PBI con pérdida de campos y también riesgo futuro de inflación acrecentada, será complicado.
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