24 de enero 2001 - 00:00

Males de la deflación

PERIODISTA: El precio de la canasta familiar de alimentos cayó 6,6% como consecuencia de la recesión. ¿Esto es bueno, es malo?

Abel Viglione: Es malo.

Todo proceso deflacionario es tan malo como un proceso de inflación. Lo lógico sería que existiera estabilidad de precios. Lo que ha sucedido en este país es que el ingreso de las familias ha caído a lo largo del '98, '99 y 2000. Y las familias se han volcado, entonces, a segundas marcas y a marcas propias de los super-mercados, que son más baratas. Entonces, cuando vos ves la canasta familiar, la canasta de los productos de consumo, se nota que los precios han caído. Pero si se sigue midiendo los mismos productos, probablemente la caída sea menor. Pero bueno, eso es producto de que no hay fidelidad del consumidor a una marca. El consumidor está buscando, en parte, precios. Yo creo que eso es lo que realmente ha sucedido.

P.: Sí. O sea, 6,6% es un promedio, obviamente, pero hay productos que han caído más que 6% ¿No?

A.B.: Por supuesto. Yo soy uno de esos consumidores que pasea por las góndolas para ver precios y he visto caídas de precios que no pensé que existían, primeras marcas que sabían que no podían colocar su producto tuvieron que irse a valores de, casi, segundas marcas. Entonces, vos tenés caída absoluta de precios de más de 25%, 30%. Pero vuelvo a insistir, eso va a seguir pasando. En países como Inglaterra, prácticamente 50% de la canasta de consumo de un individuo está compuesta por marcas propias de supermercados. En la Argentina esa penetración es muy baja todavía, hoy en día. Viene creciendo. Y en los próximos años va a haber el mismo proceso.

P.: Segundas marcas o marcas propias.

A.B.:
Las segundas y terceras marcas son las que aparecen en procesos recesivos, en los cuales, una empresa, para no destruir su vedette, su artículo vedette, crea una segunda marca y le pone el precio más barato. Cuando salís de una recesión, esas segundas marcas tienden a desaparecer. Pero las marcas propias que crean los supermercados no tienden a desaparecer.

Te puede interesar