15 de febrero 2001 - 00:00

Malo: no reacciona el crédito privado

Pese al importante descenso de las tasas de interés, aún no hay señales de reactivación en el crédito bancario al sector privado.

Lo cual es vital para vislumbrar cualquier indicio de recuperación del nivel de actividad económica.

Cabe señalar que si bien el efecto de expulsión del sector privado por parte del sector público del mercado crediticio (crowding out) se redujo gracias a las últimas colocaciones de deuda pública y al salvataje financiero del FMI, el crédito privado no brinda signos de que haya una reactivación.

Esto puede explicarse no sólo por razones estacionales sino porque todavía quienes toman decisiones de inversión en el sector privado aguardan cierta consolidación del panorama macro.

Por ello los analistas estiman que recién a partir de abril o a más tardar desde julio se verían surgir algunas nuevas inversiones.

Datos privados muestran que en enero el crédito bancario al sector privado experimentó una caída de 0,4% promedio lo que genera un arrastre negativo para este mes.

En cuanto a los pronósticos de febrero, por ejemplo el Estudio Arriazu, apunta a que en el mejor de los casos este mes sería el primero donde el crédito bancario al sector privado no sea negativo (el mes pasado cayó 6,6% interanual, casi 4.400 millones de pesos).

Inclusive el crédito hipotecario, que a pesar de la crisis se mantuvo firme en el cuarto trimestre del 2000, durante enero pasado desaceleró su ritmo de crecimiento fundamentalmente por causas estacionales. En enero pasado creció 0,6% cuando el promedio del semestre anterior fue de 1,6%.


Los últimos datos del Central al 5 de febrero pasado dan cuenta que el stock de préstamos bancarios al sector privado suman entre operaciones en pesos y dólares, 62.255 millones (un mes atrás eran 62.658 millones).

Destino

El impresionante crecimiento que mostraron los depósitos en enero (más de 1.300 millones de pesos) tuvo como destino principalmente la compra de bonos públicos y la cancelación de líneas con el exterior. Lo que explica por qué no hubo contrapartida por el lado del stock de crédito privado.

«Por eso la gran pregunta para responder cuándo y en qué intensidad se sentirá la mejora en lo financiero en el plano real, lo que tiene que ver con el destino que den los bancos al exceso de liquidez proyectado para febrero», señala MBA.

Según las proyecciones de Arriazu, si bien parte de ese exceso de liquidez va a ser retenido por los bancos, febrero podría arrojar un crecimiento del crédito privado no negativo.

Inconvenientes

A la hora de evaluar el comportamiento del crédito privado surgen ciertos inconvenientes técnicos. Cabe recordar que el año pasado este diario advirtió sobre el impacto de los créditos «offshore» que por razones de índole tributaria inducía a las empresas a sustituir créditos tomados en la plaza local por financiamiento de origen externo. Pero a este problema ahora se suma, según señalan en el mercado, el efecto de la cesión de cartera crediticia a fondos de fideicomisos por lo cual dicho stock de préstamos privados desaparecen del registro contable. «El ruido de los fideicomisos, que afecta al registro estadístico del crédito privado, ahora afecta más debido a la magnitud que han tomado estas operaciones».

Por ello debe destacarse que en la caída estimada de 0,4% en enero pasado, está incorporado tanto el efecto crédito «offshore» como el ajuste de la cesión de carteras a los fideicomisos.

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