27 de julio 2007 - 00:00

No se recuperaron los bonos y el call money subió a 25%

El éxodo de los inversores de las plazas emergentes en busca de refugio en los seguros bonos de Estados Unidos profundizaron la caída de títulos y acciones de Argentina, mientras la banca pública debió vender dólares para evitar un mayor retroceso del peso.

Los inversores internacionales continuaron posicionándose en bonos de Estados Unidos ante temores sobre el impacto global de problemas en el mercado de hipotecas de ese país, lo que golpeó a la plaza bursátil estadounidense y a los bonos y monedas de los países emergentes.

La estampida comenzó el martes y se profundizó a lo largo de la semana. El índice de riesgo país de Argentina, que mide el diferencial de tasas sobre bonos similares de Estados Unidos, alcanzó en las primeras horas un máximo desde diciembre del 2005 en los 500 puntos básicos para cerrar en 471 unidades, con una suba semanal del 33,8 por ciento.

La bonos argentinos tuvieron hoy un comportamiento volátil, oscilando entre una caída del 2,4 por ciento y un alza del 2,2 por ciento de acuerdo a las características de los títulos y al mercado donde se cerraban los negocios, pero todos con cierre semanal en baja.

Ayer, los títulos públicos habían caído en promedio un cinco por ciento, y algunos títulos acumulaban pérdidas superiores al 20 por ciento en las últimas semanas, lo que gatilló hoy algunas compras de oportunidad que impulsaron algunos títulos.

"Los títulos públicos volvieron a caer, aunque poco, con algunas subas selectivas", dijo Fernando Izzo, analista ABC Mercado de Cambios.

Los temores sobre los mercados de crédito y las hipotecas de baja calificación de Estados Unidos han provocado en los últimos días un movimiento hacia bonos del Tesoro estadounidense desde los activos más riesgosos.

"Durante esta última semana el mercado ha incorporado en los precios de los activos financieros la mayor probabilidad de que las dificultades del sector inmobiliario se trasladen de forma significativa al resto de la economía", dijo en un informe el Banco Santander Río.

"El consenso por ahora sigue inclinándose a favor del mantenimiento de perspectivas económicas globales favorables en el mediano plazo. En ese contexto, se espera que una vez depuradas las actuales dificultades y ajustados los desequilibrios, el humor de los inversores mejorará nuevamente", agregó.

El índice Merval cayó el viernes un 0,15 por ciento, acumuló un retroceso del 5,6 por ciento en la semana y del 6,67 por ciento desde el récord logrado el lunes.

Y el peso en el mercado mayorista informal subió el viernes un 0,3 por ciento a 3,16 unidades por dólar ante una mayor oferta desde la banca pública y el sector exportador, para concluir la semana con una caída del 0,96 por ciento.

La banca pública debió vender dólares para aplacar la demanda y evitar una mayor depreciación del peso, que el miércoles había alcanzado un mínimo desde marzo del 2003 a 3,20 unidades. .

"Subsiste la crisis desatada en los mercados internacionales que impactó fuertemente en los bonos y en las acciones (argentinas)", dijo un director de una correduría de cambios que prefirió no ser mencionado.

"Estamos muy atados a la volatilidad externa y en particular a los datos que surjan de Estados Unidos, aunque algunas compras para aprovechar los precios sirven de paliativo momentáneo", agregó.

En enero del 2007, el riesgo país de Argentina se ubicaba en un mínimo de 181 puntos y se asemejaba al de Brasil, que ayer cayó cuatro puntos básicos a 219 unidades.

El denominado EMBI+ para todos los mercados emergentes, que elabora el banco de inversión JP Morgan, cerró sin cambios a 226 puntos básicos.

El riesgo país sube cuando los inversores venden títulos, lo que implica una caída en los precios y un aumento de los rendimientos implícitos, que se comparan con las decrecientes tasas de los bonos de Estados Unidos.

"Aún cuando la reacción parece exagerada y deja a los bonos argentinos en niveles atractivos, la recuperación sólo podrá llegar a través de una recomposición del clima global y mayor demanda local para enfrentar las ventas desde el exterior", dijo en un informe la consultora Argentine Research.

En la Argentina se suman factores locales, como las dudas sobre el índice oficial de inflación, que se utiliza para actualizar el capital de algunos bonos, y que se encuentra cuestionado por una supuesta manipulación desde el Gobierno para no convalidar la subida real de los precios.

El presidente, Néstor Kirchner, defendió el jueves los índices oficiales y culpó a algunos bancos y fondos de inversión internacionales por la proliferación de dudas respecto del ente de estadísticas con el objetivo de obtener ganancias especulativas.

"Lo mejor que uno puede hacer es rezar para que esto pase transitoriamente y Estados Unidos vaya acomodando su economía y el resto de los países no sufra", dijo a una radio el economista de la consultora Fiel, Abel Viglione.

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