23 de diciembre 2004 - 00:00

Otro regalo a gremios: $ 10 millones por mes

Ayer, Roberto Lavagna anunció que se va a eliminar el impuesto al cheque a las obras sociales. Un caro obsequio de Navidad a gremios, ya que implica sacrificar recaudación por $ 10 millones por mes. No es nueva la política oficial de seleccionar los sectores que ganan y los que pierden. Pero, lamentablemente, no es la única concesión a sindicatos. Néstor Kirchner mandará a una vía muerta la decisión de otorgar personería gremial a la central sindical de izquierda que conduce Víctor De Gennaro (CTA). Ayer, Hugo Moyano, José Luis Lingieri y Susana Rueda parlamentaron con el Presidente, quien ordenó dar vista a la CGT del trámite administrativo por el que se convalidaría a la agrupación de De Gennaro. Claro, ahora habrá que esperar años para que ese expediente avance. Kirchner optó por mantener la paz con los gremios tradicionales, a pesar de simpatías ideológicas con los que conduce De Gennaro (el piquetero Luis D'Elía, por ejemplo, milita en la CTA desairada). Es bastante lógico que actuara así el mandatario: lo contrario sería echar al sindicalismo en brazos de Duhalde, muy antes de tiempo.

El gobierno prepara un nuevo regalo para los gremios: eliminará el impuesto al cheque para las obras sociales. Con esta medida, anunciada ayer por el ministro de Economía, Roberto Lavagna, el Estado subsidiará a los sindicatos con alrededor de 10 millones de pesos mensuales ($ 120 millones anuales, como piso), que pasarán a ser de libre disponibilidad de los gremios. Lavagna avanza así en una reducción del impuesto al cheque, una medida que en teoría sería positiva, pero en este caso aparece como injusta.

Eligió un sector que no ayuda a la inversión y al crecimiento.

Además reforzó las «cajas negras» de los gremios para mantener la alianza política con Néstor Kirchner. Para justificar la medida, Lavagna señaló: «Es para equipararlas con las AFJP, que están exentas». Poco creíble.

Hubo algo positivo en los anuncios de Roberto Lavagna: la idea es eliminar el impuesto al cheque, seguramente el más distorsivo de todo el sistema fiscal argentino, aunque no dijo cuándo. Lavagna tiene como fecha límite diciembre de 2005 para implementar esta medida, según la vigencia legal del tributo a los débitos y créditos bancarios.

El impuesto al cheque había sido eliminado este año para las operaciones que incluían movimientos desde cuentas corrientes a plazos fijos y viceversa para mejorar la rentabilidad financiera al reducir los costos de los intereses. Sin embargo, esta medida, que originalmente se estimaba tendría un costo fiscal de $ 20 millones mensuales, no causó ese impacto en las cuentas del Fisco, por lo que ahora se sigue avanzando, aunque de manera selectiva y privilegiando grupos de poder como los sindicatos.

Este distorsivo tributo a las transacciones financieras fue implementado por el ex ministro de Economía Domingo Cavallo,con una alícuota de 1,2%, más tarde reducida 0,2% en forma indirecta a cuenta de Ganancias. Se trata de un impuesto que genera un fuerte desincentivo hacia la bancarización, pero que al mismo tiempo implica una importante fuente de recursos para el Estado y no posee costos de recaudación para la AFIP.

Luego de la última rebaja, cuando se excluyó del pago a los plazos fijos, durante los dos primeros meses el impuesto recaudó en forma diaria un promedio mayor al de los meses anteriores. Mientras que en los primeros ocho meses del año la recaudación diaria era de $ 27 millones, ascendió a $ 30 millones en setiembre y a $ 32 millones en octubre. En tanto, si bien el promedio diario del mes pasado fue de $ 24,5 millones, en la comparación mensual se recaudaron $ 42,4 millones más.

En los primeros once meses del año, el tributo generó ingresos por
$ 6.944,1 millones, equivalentes a un promedio mensual de $ 631,8 millones. En términos proporcionales, el aporte del impuesto al cheque representa en la actualidad entre 8% y 10% de la recaudación total.

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