6 de marzo 2002 - 00:00

Picardía de los exportadores para pagar menos impuesto

La implantación de las retenciones de 10% a las exportaciones de cereales y oleaginosas y de 5% a las manufacturas de origen agropecuario, por caso, aceites, no tomó por sorpresa a las grandes empresas exportadores del campo.

La medida, que era estudiada por el Ministerio de Economía desde la asunción del gobierno de Eduardo Duhalde, rige a partir de ayer y se argumenta en que el sector agropecuario -que provee 57% de las ventas externas-fue uno de los más beneficiados por la devaluación y por la pesificación de las deudas (que, sin embargo, serán ajustadas por el CER).

Pero la entrada en vigencia de las retenciones podría no ser aprovechada cabalmente por Economía -y por las arcas del Estado-, al menos hasta la próxima campaña 2002/2003.

Es un secreto a voces que el sector agroexportador declaró un importante volumen de exportaciones durante las últimas dos semanas, previendo la aplicación de los derechos de exportación.
De esta forma, el Registro de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior, que es monitoreado por la Secretaría de Agricultura, sufrió un abultado incremento de actividad que les permitiría a los exportadores dejar fuera del pago retenciones a gran parte de sus ventas. Dado que la Resolución 11/2002 no establece el carácter retroactivo de la medida, el remanente a declarar sería muy inferior al previsto por Jorge Remes Lenicov de u$s 1.400 millones adicionales a lo que ya le cederá el sector de hidrocarburos.

Los derechos de exportación se pagan al momento del embarque, vía Aduana, pero por el monto previamente declarado en el Registro de Declaraciones Juradas. La cosecha gruesa (especialmente, la soja) genera los ingresos más importantes del campo y se coloca a compradores, que casi todos los años son los mismos, lo que hace más cómoda la previsión de colocaciones.

• Soja cosechada

La cosecha de soja rondará entre 28/30 millones de tone-ladas este año, pero sólo tributará el nuevo impuesto (en realidad, 13,5% porque 10% se sumará a 3,5% ya vigente) el volumen que no ingresó en los registros antes del 5 de marzo, a menos que una resolución aclaratoria de Economía cambie la situación.

Si bien el no cumplimiento de la declaración de exportación paga multas muy altas, la cobertura de la exportación no dejaría margen para el error. Sin embrago, los precios pagados a la exportación ya venían descontando la «inminente» aplicación del tributo, y dicha tendencia se acentuaría en los próximos días, cuando se reanuden a pleno los ingresos luego de una merma de la actividad motivada por otros factores de la conflictiva relación Ministerio de Economía-exportación. En efecto, el no cumplimiento, aún, del pago de la primera cuota por la devolución del IVA y del factor de convergencia generó una retracción de actividad de la exportación en el mercado de granos.

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