Mientras el mercado de cereales operaba con escaso volumen ayer en medio de la incertidumbre de los operadores, los negocios de la cadena de la carne no sufrían el impacto y se realizaban sin variantes.
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El campo se encuentra bancarizado casi en su totalidad, y las nuevas medidas del «plan freezer» servirán para combatir la evasión en la venta de ganado en pie, especialmente en el interior del país donde las transacciones en efectivo son moneda corriente. La plaza de granos no se vería afectada: «La operatoria no se beneficia ni se perjudica en el mercado formal», indicaba ayer el analista Alejandro Ramírez, aunque reconocía que «en el interior algunos se van a enfrentar a la tentación de vender mercadería en negro como la única forma de conseguir efectivo». No obstante, las medidas gubernamentales no podrían combatir la actividad de los llamados «valijeros» que recorren campos y que, según indican quienes saben de la operatoria, «compran granos en negro y lo venden en blanco», pero con facturas falsas.
En el mercado concentrador de hacienda -que sigue operando con alta oferta y precios en baja-, se indica que los negocios ya se concretan mediante la emisión de cheques. «Operativamente, se puede complicar, pero no afecta el funcionamiento del mercado, ya que la competencia desleal por evasión se da más en el interior, donde el evasor hormiga opera directamente en los campos», indicaba Ignacio Gómez Alzaga, titular del Centro de Consignatarios de Productos del País, entidad que concesiona el Mercado de Hacienda de Liniers.
Lo cierto es que la rebaja del IVA hasta 10,5% en carnes y la tarea de reordenamiento de matrículas lanzada por la Oficina Nacional de Control Comercial Agropercuario (ONCCA) acotaron bastante el «negreo» en el negocio de la carne. Sin embargo, se admite que la operatoria en efectivo se concentra en matarifes y carnicerías del Gran Buenos Aires y los cordones más poblados de las grandes ciudades.
Para los empresarios rurales, «se afecta la caja chica y el pago de servicios básicos, que en muchos lugares se maneja sólo en efectivo», decía el titular de Aprocaboa, Angel Girardi, quien, no obstante, se mostraba «tranquilo» debido a la confirmación de que los empleadores rurales podrán pagar con efectivo los sueldos de los empleados, previa justificación ante el banco.
En tanto, la Federación Agraria Argentina y el Frente Agropecuario Nacional fueron las únicas entidades del campo que reaccionaron públicamente frente a las nuevas reglas de juego del gobierno. Justamente, ambas critican la distorsión de precios relativos y se oponen a cualquier sistema que signifique la continuidad del modelo económico.
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