8 de agosto 2001 - 00:00

Por la recesión, la carne cayó 10% en sólo un mes

Por la recesión, la carne cayó 10% en sólo un mes
La recesión pudo lo que la aftosa no había logrado: la carne en pie cayó hasta 10% en poco más de un mes ante la fuerte merma de demanda en el mercado interno, el único factor que había logrado sostener el precio de la hacienda vacuna luego de asumida la crisis de la aftosa que cerró todos los mercados para la Argentina.
Pese a que en las últimas semanas, los piquetes y corte de rutas en el interior del país generaron un ambiente irregular en la entrega de hacienda, los precios pagados en ventas directas y en el Mercado de Hacienda de Liniers muestran una baja de alrededor de 10%. Sólo los toros reproductores, dicen los especialistas, lograron mantener su valor durante el último mes en los pocos remates que se realizaron en las zonas ganaderas.

Descenso

En Liniers, en tanto, el índice de novillo se ubica en 80 puntos calculados sobre el índice oficial de 1960=100. Dicho valor descendió 10 puntos desde el año pasado y significa una abrupta pérdida desde los 125 puntos logrados en julio de 1998, tal como lo informara ya Ambito Financiero. En consecuencia, los empresarios ganaderos vieron caer sus ingresos 37% en comparación a la época de gloria de la actividad, sólo tres años atrás.

La reaparición de la aftosa, con el cierre de todos los mercados, supuso una instancia crítica para los ganaderos. Sin embargo, los precios de la hacienda no comenzaron a notarlo hasta el mes pasado. Esto se debió a la fuerte presión de la demanda interna motorizado por el consumidor argentino que siguió privilegiando la compra de carne. En tanto, en las góndolas el producto comenzó a caer levemente ya que según los datos reflejados por el índice de precios del INDEC, la carne perdió hasta 2% en julio, en comparación al mes anterior.

Un promedio elaborado por este diario entre todas las categorías negociadas en la principal plaza concentradora marcó ayer un valor de $ 0,7150 para el kilo vivo en pie. Dicho promedio se ubicaba, por caso, a $ 0,7695 el 28 de junio de este año; a principios de junio había marcado $ 0,777.

Pero los productores no se quejan ya que sabían en el '98 que vivían un veranito de precios que no sería eterno. «El esquema económico nos lleva a precios internacionales más lógicos. Por una cuestión económica los productores tienen apuro por vender y los consumidores no pueden comprar. La deflación generalizada también golpea a la ganadería», decía Horacio Delguy, ganadero de Rauch y titular del Frente Agropecuario Nacional.

Lo cierto es que ante la falta de liquidez que se generaliza en el campo, los ganaderos cubren esa deficiencia con la venta anticipada de animales sin el peso habitual de engorde.
Esto contribuye a la merma de valores en el mercado interno.

Encarecimiento

El fantasma de la aftosa sigue rondando los rodeos y la falta de presupuesto para la vacunación, que desde hace dos meses es asumida por los propios productores con la promesa (hasta ahora incumplida) de devolución por parte del Estado, suma un factor bajista. Los costos de producción se han encarecido pero pocos pagan al contado y los márgenes de rentabilidad se reducen para la ganadería.

De esta forma, a pocos sorprendió el reacomodamiento del mercado. Según un informe del
Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) «se están volcando al mercado interno diferentes cortes de exportación, lo que provoca una presión a la baja de precios en góndola. Estos bajaron 7% en el período enero-mayo de este año contra el mismo período del año 2000».

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