22 de marzo 2001 - 00:00

Positivo: Alemania podrá abrir su mercado de carne

La Argentina perdió todos sus mercados de carne fresca y cortes de alto valor por un monto de u$s 470 millones aunque los exportadores esperan una definición del gobierno alemán ante el pedido de los importadores que permitiría un ingreso de excepción a dicho mercado. De esta forma, se recuperaría parcialmente el destino más importante de la Unión Europea, que permite ingresos de u$s 186 millones anuales. La cuestión, sin embargo, sigue en manos de la Comisión Europea constituida por los 15 países que forman la Unión Europea.

En tanto, continúan las negociaciones diplomáticas llevadas a cabo en Bruselas - sede de la UE - por el embajador en ese país, Roberto Lavagna, quien había conseguido un compromiso de los europeos de permitir el ingreso de los contenedores en viaje con mercadería faenada antes del 13 de marzo. Sin embargo, en el seno de la UE Francia sigue ejerciendo presión para impedir la liberación de dicha carne. Los importadores alemanes -que registraron una repunte del consumo luego de la crisis generada por el mal de la «vaca loca»- esperan un recurso extraordinario del gobierno central para que el producto argentino sea distribuido en su país.

Según el gobierno argentino, existen 330 contenedores en destino o en camino hacia Europa. Los industriales exportadores calculan que el valor de dichos contenedores ronda en u$s 12 millones.

Corte

«Si el problema con las exportaciones no se soluciona rápido se cortará la cadena de pago. De hecho, son pocas las empresas que siguen trabajando para cubrir colocaciones de termoprocesados y productos con valor. Otros cierran, pero el costo de cerrar un fábrica es muy alto», admitía ayer Estela Maris Martínez, la gerenta de la Asociación de Industrias Argentinas de Carnes (AIAC), la entidad que nuclea a los mayores exportadores de carne. De hecho, Quickfood y Friar son empresas que ya alteraron su esquema de trabajo como efecto de la crisis por la aftosa. No obstante, algunas empresas tienen el recurso de apostar al mercado interno aunque la demanda del consumo no es inelástica y terminará afectando los precios. Algunos analistas creen que la caída de valores internos podría llegar a 30% por este efecto de sobreoferta.

La preocupación de exportadores y productores se extiende a los funcionarios argentinos ya que la reaparición de aftosa en Europa -amplificada para «tapar» el grave problema de la «vaca loca», según algunas opiniones-genera una virtual «guerra comercial» que supera a los problemas de actividad viral en varios países del mundo. De hecho, Europa suspendió también el ingreso de carne sin hueso que, como es sabido, no tiene posibilidades ciertas de contener aftosa.

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