Los bancos privados con tinuaron consensuando ayer la letra fina de la reprogramación de las deudas provinciales. Aunque los gobernadores reunidos en Buenos Aires se quejaron ayer de no contar con mayor información, las entidades definieron patear todo el cobro del capital para adelante y cobrar una tasa que estará entre 7% y 10%, cuestión que se definirá en las próximas horas.
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También en el caso de las AFJP hubo avances en las características que tendrá el canje, aunque todavía resta limar algunos puntos importantes. Fundamentalmente, se confirmó que habrá un decreto para avanzar con la operación, aunque todavía no está totalmente definida la característica que tendrá el nuevo título, que reemplazará a los bonos pagaré.
En las últimas horas surgieron variantes, ante la advertencia realizada por Standard & Poor's de pasar a la deuda argentina a la condición de default selectivo si se procede con la operación.
La idea original era que el nuevo bono a diez años tuviera la garantía de la recaudación del impuesto al cheque. Ahora la variante es que el título se emita sin coberturas especiales, pero pueda ser utilizado para la cancelación de determinados impuestos.
El gran tema en discusión pasa por la tasa de interés. Se había pensado, originalmente, en que el nuevo título debía tener una tasa sustancialmente menor que los pagaré. Pero la variante sería simplemente capitalizar los intereses para generarle un ahorro al Estado al menos durante un par de años. Claro que no solucionaría el problema de fondo, que son las altas tasas de endeudamiento que debe soportar el Estado.
• Mecánica
En lo que respecta a la negociación con las provincias, las charlas se mantienen entre los bancos privados involucrados en la deuda provincial (Francés, Río, Galicia, Scotiabank y Bisel, fundamentalmente) y la secretaría de Financiamiento. La idea es luego «bajar» el acuerdo a cada una de las provincias para definir los detalles.
La diferencia entre la tasa que se le cobre a las provincias (por ejemplo 8% anual) y la que surja de las condiciones del crédito será capitalizada y recién se pagará a partir del año 2003.
Por ejemplo, si una deuda bancaria tiene una tasa de 17%, la diferencia de 9 puntos (entre 8% y 17%) será capitalizada en el crédito. Las provincias deberán pagarla también en cuotas recién cuando termine el año 2002.
Además, se elimina el denominado factor de multiplicación. Esta cláusula provocó que muchos créditos pasaran de un tasa de 25% anual a 35%. Se trata de un mecanismo por el cual a partir de determinadas condiciones (por ejemplo un aumento sustancial del riesgopaís) la tasa se dispara hasta 80% por encima del nivel pactado. «Al eliminarse esta condición conseguimos una reducción cercana a 10 puntos en el costo del crédito», explicaron en Economía.
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