25 de abril 2002 - 00:00

Rechazan que ahorristas reclamen quiebra a bancos

El gobierno rechazó ayer incluir en la nueva Ley de Quiebras -que la cumbre multipartidaria de Olivos se comprometió a votar antes de los próximos quince días- una cláusula que facilite el pedido de los ahorristas de convertirse en accionistas de las entidades a cambio de los depósitos acorralados.

Fue el tema más gravitante para la actualidad junto a un corto debate sobre adelanto de elecciones, asunto que el Presidente pensó en serio durante tres horas como forma de forzar a toda la dirigencia a «renovar los títulos». Algo que sólo entra en la cabeza de alguien en problemas. Luego de desayunar con Rodolfo Gabrielli, un equipo de asesores le preparó a Eduardo Duhalde una minuta sobre los argumentos para llamar a elecciones en 120 días. Pero cuando ingresó al almuerzo con los gobernadores desmontó el operativo y nunca se animó al adelantamiento.

La iniciativa la planteó el gobernador José Manuel de la Sota pero la desestimó el propio Eduardo Duhalde. El Presidente consideró que una decisión de ese tipo crearía una situación de mayor inseguridad jurídica en un país en el cual el sistema de bancos está profundamente en crisis ante el resto del mundo.

Este asunto y la discusión del nombre del nuevo ministro cerró el maratón «24 Horas de Olivos» que había comenzado en la tarde el martes y terminó anoche con la reunión a solas de Duhalde con una veintena de empresarios -cuando el Presidente dialogaba por un cable de TV a dos voces se trataba de una grabación hecha a la hora del té.

Con tanta gente y tantas preocupaciones, no quedó tema sin conversar:

• Ley de Quiebras. Todos estuvieron de acuerdo en promover la reforma de los excesos prodeudores de la última sanción, pero José Manuel de la Sota agregó el argumento de usar esa reforma para la devolución de los depósitos. «¿Por qué no modificamos la Ley de Quiebras para que un ahorrista pida la quiebra a un banco y el 'cram down' le paguen con acciones?». Duhalde rechazó esa idea y explicó, como abogado que es, que los bancos tienen sus leyes especiales y que un país que tiene la crisis del sistema bancario como la Argentina no puede darse el lujo de incluir a las entidades con novedades tan extravagantes.


• Elecciones anticipadas. Muchos de los presentes (legisladores el martes; ayer gobernadores) insisten a espaldas del Presidente que el problema de la Argentina hoy no es el peronismo ni el gabinete, sino el número uno. Por eso prefieren que el capital que le queda hoy a los partidos, entre ellos el peronismo, se aplique a una elección cuanto más inmediata mejor. De otras manera, discurren por los pasillos, el peronismo puede quedar -como la UCR- sin chance en elecciones el año que viene arrastrados por la crisis de Duhalde. Uno de los gobernadores, cuando discutían los 14 puntos de Olivos, se preguntó en voz alta si convenía agregar un punto 15 con un calendario electoral. Lo miraron todos a José Manuel de la Sota, principal vocero de la postura de adelantar elecciones.

El gobernador de Córdoba cortó el debate: «Sería una barbaridad incluir eso hoy, estalla todo por la incertidumbre que crearía lanzar un tema así».

• El acuerdo con el FMI. Duhalde insistió en todos los lenguajes que él nunca negó que estuviera contra acuerdos con los organismos financieros internacionales. Cuando los gobernadores le pidieron pruebas retrocedió con disculpas: «Uno ve las encuestas y a veces no quiere contradecir la opinión general. ¿Vieron cómo son como olas eso de la opinión, van, vienen», se balanceó el Presidente en la silla
.

• El documento de 14 puntos. Lo inspiró, como se sabe, el documento más largo y de 4 carillas que acercó el martes el gobernador Juan Carlos Romero. Como repartió copias para todos, a la hora de decidir que hubiera un pronunciamiento se lo usó como base. Fue cuando Duhalde repitió varias veces que él nunca había dicho que no quería acuerdo con el Fondo y le reclamaron que lo dijera también por escrito. Este agregó la idea de que lo firmasen todos los partidos. Ese tema surgió en la primera reunión de la mañana entre el Presidente y los gobernadores peronistas, el ministro Rodolfo Gabrielli y los secretarios Aníbal Fernández y José Pampuro. Fernández se sentó a su notebook y redactó el primer borrador, que autorizaron el propio Romero y también Gabrielli.

• Ministerio de la Producción. Desde la noche del martes los gobernadores del PJ que creen que el gabinete nacional es demasiado caro y agrandado le pedían al Presidente la abolición de la cartera del renunciado José de Mendiguren. Ayer retomó la idea Felipe Solá: «Es el ministerio de los lobbies, y no creo en ese ministerio, porque las empresas eficientes no necesitan lobbies». Duhalde frenó el debate: «No sé si es ministerio de lobbies, pero a mí sí me gusta Producción».


• Juicio a la Corte. Fue también tema de debate desde el martes y motivó la pelea de fondo entre Juan Carlos Romero y el santacruceño Sergio Acevedo. Este representó a Néstor Kirchner durante las 24 horas de Olivos y amagó con defender el juicio que promueve como presidente de la comisión respectiva en el Congreso. El gobernador de Salta se encrespó y calificó de papelón internacional el espectáculo de un gobierno acosando a la Corte. Acevedo no atinó a responder ante el enojo que advirtió en Romero. El Presidente, centro de todas las miradas, musitó agitando el belfo: «Eso ha sido una torpeza, lo reconozco».

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