Suma Argentina penas ajenas a las propias

Economía

No duró demasiado la estabilidad del mercado doméstico. El dólar subió a $ 3,05 y el riesgopaís se disparó 4,3%, a 606 puntos. Pero, en realidad, este indicador subestima la real situación del país. Es que el JP Morgan, el banco que lo calcula, sólo toma en cuenta la deuda emitida en el exterior (sede judicial Nueva York), como los Par y Discount. La Argentina, por temora embargos, desde 2005 emitió deuda únicamente en la plaza local. Ahora bien: si se tomara en consideración el total de la deuda argentina, independientemente de su jurisdicción y para hacer el riesgo-país comparable, se llegaría a que, en realidad, está en 950 puntos. No debería sorprender ese alto valor: el país no tiene acceso al crédito internacional -sólo a la generosidad de Hugo Chávez- y lidera el ranking de las apuestas más riesgosas entre emergentes. Está en niveles similares a los de mayo de 2001. No ha tomado debida nota el gobierno aún de que buena parte de los ahorristas continúa optando por el refugio en el dólar, restando liquidez a la plaza.

Los bonos bajaron y el riesgo-país de la Argentina perforó el techo de los 600 puntos. El derrumbe de Wall Street y de las Bolsas de Europa fue la excusa, pero no el motivo, para que los que están en el mercado tomaran la ganancia de tres ruedas de subas consecutivas.

En realidad, la baja era inevitable con o sin el derrumbe de Wall Street, porque la plaza de bonos es para hacer ganancias cortas. Nadie se ve con un título argentino en su poder por más de 72 horas. Los altos volúmenes que se negocian en las últimas ruedas responden a que hay gente que entra y sale varias veces del mercado, porque al operar a 72 horas puede comprar y vender sin efectivo.

El monto de negocios, con tanta entrada y salida, alcanzó a casi $ 3.000 millones. Fue menor que los días anteriores porque en el Mercado Abierto Electrónico (MAE) esta vez no se hicieron operaciones con fideicomisos financieros como el lunes, martes y miércoles.

  • Especulación

    De todas maneras, hay un dato que permite ver el grado de especulación que tiene el mercado de bonos. Las bajas fueron generalizadas con fuertes negocios, pero en proporciones casi moderadas en términos relativos. Y esto sucede porque los tenedores de bonos van vendiendo lo que compraron por partes, mirando los precios a ver cuándo pueden recomprar.

    Por eso el Discount en pesos, el principal bono del canje de la deuda, perdió 1,76% con negocios por casi $ 600 millones. Todos eran vendedores de este bono, pero no lo soltaban a cualquier precio.

    Lo mismo sucedió con los bonos posdefault en pesos. El BOGAR perdió 0,45% después de varias jornadas de suba. Una caída insignificante comparado con las ganancias que logró. Los demás bonos bajaron menos que ese porcentaje y alguno, como el BOCON PRE8, consiguió subir 0,11%.

    Estos leves retrocesos son lo que hace ver que la crisis de los mercados del mundo poco tuvo que ver con lo que sucedió en la Argentina. Wall Street cayó 3,03%, más del doble que los bonos locales.

    El BODEN 2012 en dólares no afloja en cuanto a volumen de negocios. Es el título que se utiliza para fugar dólares del país a través de las operaciones de «contado con liquidación». Este bono operó en el MAE nada menos que $ 130 millones y cayó 0,17%. Es un título que opera con leyes propias porque aquí nadie se fija en el precio, sino en la posibilidad de mandar las divisas afuera. Las operaciones con dólares «contado con liqui» (según la jerga de los operadores) se mantuvieron en $ 3,21. Este es el único dólar que no cede y no es una buena señal porque significa que sigue la huida de capitales.

    En el exterior, la caída de los bonos argentinos en dólares fue fuerte, pero se debió a que hay salida generalizada de los mercados emergentes por la crisis de Estados Unidos. El Discount en dólares perdió en Nueva York 1,50% y elevó el riesgo-país a 606 puntos.

    En el mercado cambiario, el dólar subió. La demanda fue mayor y el Banco Central toleró el alza, aunque mandó señales al amagar con ventas de divisas. En realidad, cada vez que el dólar intentaba subir más de lo que querían, colocaba pequeñas órdenes de venta. De esta manera, al final del día con sólo u$s 5 millones calmó a todos.

  • Mayorista

    En el Forex-MAE, el principal mercado mayorista donde operan los bancos, el dólar abrió calmo a $ 3,015 para la venta. A las 12.30 llegó a $ 3,02 y a partir de ese momento comenzó a subir con moderación, porque los operadores no querían pagar mucho más por temor al Banco Central. Al final de la rueda, la divisa cerró a $ 3,029 y en las casas de cambio subió un centavo a $ 3,05 para la venta.

    El público siguió comprando dólares. La apuesta es a que la moneda de Estados Unidos suba y por eso no vuelve al plazo fijo a pesar de las tentadoras tasas que le ofrecen. A 30 días un banco paga hasta 1,20%. Pero, razonan, cualquier suba del dólar cubre ese porcentaje. Por eso no se mueven del dólar y cada vez que baja, aumentan las compras. En el MEC, el mercado de los corredores de cambio que en cierta manera permite tener una idea del movimiento de la plaza minorista, se hicieron u$s 212 millones, un volumen elevado.
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