21 de agosto 2008 - 00:00

Techint desmintió versiones sobre un acuerdo con Chávez

Paolo Rocca
Paolo Rocca
La siderúrgica Ternium informó ayer a la Bolsa de Luxemburgo (donde cotiza) que aún está lejos de acordar con el régimen de Venezuela el precio por su ex controlada Sidor, confiscada por orden de Hugo Chávez. El comunicado desmiente así versiones divulgadas el pasado martes respecto de que ese mismo día se firmaría el acuerdo con los venezolanos, incluyendo hasta un monto ya pactado. La realidad demostró ser la opuesta: el comunicado de Ternium -la división de aceros planos y largos del grupo argentino Techint- afirma que «las negociaciones con el gobierno venezolano aún continúan su curso». El plazo acordado para laudar el valor que pagará el régimen chavista concluyó el lunes.

Dado que la especie publicadahablaba de una renuncia explícita que ya habría suscripto Techint a acudir al CIADI -el tribunal internacional donde se zanjan pleitos sobre inversiones y contratos no cumplidos entre gobiernos y privados-, el comunicado agrega: «Ternium continúa aún reservando todos sus derechos bajo contratos, tratados de inversión y legislación venezolana e internacional, y evalúa sus opciones con el fin de obtener un valor equitativo por su participación en Sidor».

La empresa Siderúrgica del Orinoco (Sidor) fue renacionalizadael 8 de abril de este año; desde entonces Techint y Chávez -con la hasta ahora inútil «mediación» del gobierno de los Kirchner- vienen chocando en privado y por los medios sobre el precio que deben pagar los bolivarianos para indemnizar al holding que comanda Paolo Rocca.

En los primeros días posteriores a la confiscación, Chávez llegó a sugerir que no habría que desembolsar suma alguna, porque los pasivos de la empresa superarían los activos en una cuenta que no le cerró a nadie.

Cabe recordar que a la renacionalización -Sidor fue la única empresa venezolana privatizada en su historia, en 1998, en un gobierno anterior al de Chávez- se llegó luego de un prolongado conflicto gremial (15 meses), en el que los delegados llegaron a impedir el funcionamiento de las plantas e incluso a la toma de la empresa, lo que hace inevitable asociar el caso Sidor con otras « renacionalizaciones» que están llevándose a cabo en la Argentina. En esa oportunidad, el régimen bolivariano justificó la medida en «la arrogancia mostrada por la empresa, que se negó a presentar una propuesta razonable a los trabajadores».

Otra coincidencia con algunos casos locales es la declamación del gobierno nacional (venezolano) respecto de que no se harán cargo de la deuda de Sidor que no sea «legítima».

El grupo de los Rocca encabezaba un grupo que poseía 60% de Sidor; el restante 40% se dividía entre los empleados y el Estado venezolano. Desde la confiscación, el gobierno chavista viene codirigiendo la empresa junto con los ejecutivos operativos de Techint; fuentes locales de la empresa admitieron que «se conversa, pero seguimos bastante lejos de un acuerdo».

El grupo Rocca habría invertido más de u$s 3.000 millones entre el precio pagado por la privatización y la puesta en valor de las plantas; el régimen de Chávez llegó a «ofrecer» u$s 800 millones, una cifra similar a los pasivos no exigibles de la compañía, lo que obviamente daba «suma cero» para Techint. Por eso, aún se sigue negociando.

Ternium es una de las mayores siderúrgicas de la región, con plantas en México y la Argentina, ventas anuales de u$s 10.000 millones y una producción de ocho millones de toneladas/año de productos de acero. De esos guarismos, Sidor representa aproximadamente un tercio.

S.D.

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