Diálogos de Wall Street

Economía

Comenzó un nuevo mercado Bull. Ya subió 55%, ¿a dónde más llegará? ¿Todo sube? Son los interrogantes que Gordon Gekko nos contesta.

Periodista: A la sucesión de récords del Nasdaq se le sumó ya un máximo flamante del S&P500. ¿Examen de tesis aprobado? ¿Comenzó un nuevo mercado Bull?

Gordon Gekko: No ahora. Empezó el 23 de marzo.

P.: Se demoró el bautismo.

G.G.: Es lo prudente. Nadie quiere consagrar a un rebote de gato muerto.

P.: ¿El ascenso meteórico no califica tampoco como rally de mercado Bear?

G.G.: Está por cumplir cinco meses de muy buena salud. Y un avance de 55% desde los mínimos es más que respetable.

P.: Hay quienes sugieren que convendría avisarle a la economía.

G.G.: Tampoco hace falta.

P.: ¿También comenzó el nuevo ciclo expansivo?

G.G.: Lo dijimos en su momento. Todo indica que la recesión concluyó en abril, y que la actividad despegó a partir de mayo.

P.: La recesión terminó, pero el virus tiene la última palabra. Esa era la noción. ¿Qué pasó con el covid-19? ¿Perdió el derecho a veto?

G.G.: La enfermedad es incansable. No está controlada. Pero disminuyó su letalidad, se la maneja mejor. Y, en términos de freno a la actividad, no consigue descarrilar la recuperación.

P.: Le quitó vigor.

G.G.: En el margen, sí.

P.: El repunte fue muy violento en mayo y junio. Sin embargo, en julio se amortiguó. Muchos indicadores de movilidad señalan un amesetamiento posterior.

G.G.: El impulso original se desaceleró con el rebrote de la enfermedad. Correcto. Ello no impidió que las ventas minoristas, el mes pasado, alcanzaran un récord, por encima de su nivel de antes de la pandemia en los EE.UU. O que la Asociación de Constructores de Viviendas también detectara un nuevo techo absoluto en su renglón de actividad. Si la Bolsa en marzo era un islote, un faro aislado de optimismo, hoy está rodeado de más y más porciones de tierra firme.

P.: Las minutas de la última reunión de la Fed, recién difundidas, destacan la gran incertidumbre que caracteriza el panorama económico.

G.G.: Clic, caja. Cuánto más prudente la Fed, y más relajada su política, más riesgos van a tomar los mercados. La reunión fue el 28 y 29 de julio. ¿Cuál era la duda más grande entonces? Si la economía había sido capaz o no de continuar en la senda de creación de empleos. Recordar que el informe ADP privado trajo un magro incremento de 168 mil empleos. El reporte oficial cerró la discusión con 1,8 millones de nuevos puestos netos (sólo 300 mil de ellos en el sector público). Los peligros acechan, y son múltiples, pero los escollos se superan y la nave va, no se detiene, avanza.

P.: Sí, pero ¿hasta dónde?

G.G.: ¿Quién sabe? Esto es prueba y error. No se supone que un mercado amenazado, que podría tomarse un respiro, que ya había subido más de un 50% como el S&P500 fuera a buscar una nueva cumbre tan pronto. Agosto no un mes propicio. Sin embargo, fue y clavó ya la pica en Flandes.

P.: Todo sube.

G.G.: No es cierto. En las últimas tres o cuatro semanas todos los activos y escenarios tuvieron que rendir examen. La economía demostró que podía crear empleo a pesar del virus. Los balances fueron la prueba de fuego para las tecnológicas (y también el Congreso, para las más grandes). Los papeles insinuaron una corrección, pero los estados contables aprobaron con creces. Con el 90% de los balances del S&P500 presentados, el 83% de las firmas aportó resultados mejores que lo esperado.

P.: Usando el viejo truco de no esperar demasiado.

G.G.: Con las reglas de juego de siempre. Pero ya las ganancias esperadas del S&P500 (bottom-up) son 165 dólares por acción, un par de dólares más que la cresta de 2019.

P.: La Bolsa paga más de 20 veces las utilidades de 2021. No es barato.

G.G.: Así es. En parte, porque las tasas largas son irrisorias. Pero ya vimos la semana pasada que podían trepar hasta un cuarto de punto como pasó con los rindes de 30 años. Y tampoco la administración Trump le puso la firma a la ampliación presupuestaria de 3 billones de dólares que quieren los demócratas. El contagio del virus retrocede en EE.UU. pero también el estímulo. Y el rally prosigue porque la economía no se atasca por ello.

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