La economía se acelera y lleva el empleo a la rastra. Wall Street, en récords

Economía

La recuperación enhebra once meses consecutivos, y su solidez se consolida. Tanto la producción corriente como el flujo de nuevos negocios aumentaron con una pujanza sin antecedentes desde abril de 2006.

El crecimiento de la economía mundial aceleró el paso a su ritmo más vertiginoso en 15 años, según la visión del informe PMI Global de mayo (que elabora IHS Markit para JPMorgan). La recuperación enhebra once meses consecutivos, y su solidez se consolida. Tanto la producción corriente como el flujo de nuevos negocios aumentaron con una pujanza sin antecedentes desde abril de 2006.

La encuesta (que cubre 49 países y territorios en todo el globo) confirma que se rompió el patrón distintivo que impuso una pandemia que golpeó de lleno a los servicios (y a toda actividad centrada en la interacción física personal).

En abril, por primera vez, el sector creció con más energía que la industria manufacturera, y lo repitió en mayo con amplio margen. De hecho, la industria mundial peinó levemente el freno con respecto a abril. No obstante, el futuro se presenta venturoso para ambos de la mano del frenesí de los nuevos negocios, la reactivación del comercio internacional y el incremento de las órdenes de exportación.

El índice PMI Global guarda estrecha correlación con la marcha de la economía mundial pero revela sus lecturas primero. En ese sentido, su ritmo actual de expansión concuerda al centímetro con la proyección que la OCDE acaba de revisar al alza: un crecimiento robusto de 5,8% en 2021.

Sin embargo, la recuperación es dispar. No obra sólo por mérito de la política económica, pareciera ser también la hoja de ruta que abre la vacunación cuando se torna masiva. Así, el dinamismo de EE.UU. lidera, y el de la Gran Bretaña posbrexit acompaña. Con rapidez creciente, la eurozona recobra el brillo a medida que se desprende del lastre del encierro. En comparación, Asia luce desdibujada. Se moderó el vigor de China, y el PMI detecta un paso atrás en Japón e India. A su vez, el crecimiento rápido no carece de obstáculos.

Son “severos” los límites de capacidad instalada y las presiones de costos. Los precios pagados por los insumos, y los cobrados por la producción, en ese orden, exhiben alzas que se aceleran mes a mes. ¿Y qué dice el informe PMI en concreto de EE.UU.? Que la economía subió un cambio en mayo, y dada la correlación con el PBI, espera un crecimiento veloz -“potencialmente de dos dígitos”- en el trimestre en curso. La continuidad de la expansión está garantizada por la afluencia de nuevas órdenes y la necesidad de reponer inventarios más la progresiva eliminación de restricciones sanitarias dentro y fuera del país. La población, en paralelo, se dispone a regresar cuanto antes a la normalidad.

Gallup registra en mayo, por primera vez desde el inicio de la pandemia, que la voluntad por salir de casa prevalece sobre la de aislarse para evitar al virus. La mejoría es franca, pero no todo es color de rosa. El vértigo de actividad y precios, arriesga, “inevitablemente llevará a la especulación acerca de un tapering de la Fed más temprano que lo pensado”. Con esa perspectiva conviene analizar dos piezas de información clave: el informe de empleo de mayo, conocido el viernes, y el de precios minoristas que se difundirá el jueves.

La idea de sumar un millón de nuevos puestos netos de trabajo por mes continúa esquiva. Pero si abril incorporó “sólo” 278 mil, mayo escaló a 559 mil. Y la duración de la semana laboral se estiró hasta un extremo inusual de horas trabajadas. La demanda es briosa, pero la oferta de trabajo crece de a poco y no la satisface a pleno. La ocupación en la franja etaria de 16 a 19 años es boyante, clara señal de que los beneficios de los planes de estímulo (que terminan en septiembre) desincentivan la participación de los mayores.

En síntesis: el mercado de trabajo se mueve lento en la dirección correcta. Y sobre la inflación de mayo, se espera que siendo alta (+0,4%) se calme con respecto a abril (0,8%). La comparación interanual treparía a 4,7% pero lo relevante es el tranco de la inflación actual, y su tendencia central no se corrió un ápice. Bien medidas, las expectativas de inflación tampoco (1,58% a diez años, y en todo el espectro de plazo, debajo de 2%). Por último, el mentado tapering dejó de ser tabú. Se lo anticipa y sin berrinche (que es lo dañino). La prueba son los bonos del Tesoro rindiendo 1,55% a diez años. No sorprende pues que el S&P 500 cerrase a 0,06% de los récords. Sin estridencias, el índice MSCI Global va por delante y ya cruzó el Rubicón.

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