12 de abril 2005 - 00:00

Aceptaron sus fans al Ian Anderson sinfónico

Respaldadopor tresbuenosmúsicos yuna orquestasinfónica, elJethro TullIan Andersonmostró unafacetadistinta quegustó a susfans (ennúmeromenor queen visitasanteriores).
Respaldado por tres buenos músicos y una orquesta sinfónica, el Jethro Tull Ian Anderson mostró una faceta distinta que gustó a sus fans (en número menor que en visitas anteriores).
Ian Anderson (flauta, voz). Con D. Goodier (bajo), A. Giddings (teclados), F. Opahle (guitarra) y J. Duncan (batería, percusión). Orq. sinfónica,dir.: J.O'Hara. (Teatro Gran Rex, 7 y 8 de abril.)

El ya legendario flautista escocés -además de cantante, compositor, guitarrista y armoniquista- vino por cuarta vez a actuar en nuestro país. Pero para esta serie de conciertos -dos en el teatro Gran Rex y uno en el Orfeo de Córdoba- no eligió el tradicional formato de Jethro Tull, la banda que fue emblema del llamado rock sinfónico, con la que volverá a girar a su regreso a Europa y con la que ha venido firmando sus conciertos a lo largo de más de 35 años. En este caso, armó un grupo con el bajista David Goodier, que viene del jazz, el tecladista Andrew Giddings, de formación clásica, y el guitarrista Florian Opahle, un músico muy joven, y por lo tanto muy alejado de los orígenes sinfónicos de Jethro Tull. A eso, suma en su equipo al director de orquesta John O'Hara y a una orquesta sinfónica que arma en cada lugra en que actúa. En Buenos Aires, esa agrupación estuvo formada por una selección de músicos de la Orquestas de Cámara Mayo y la Sinfónica Nacional. Este formato realmente sinfónico, con la banda tratada más como un conjunto de cámara acústico que como un grupo de rock, le permite a Anderson una relectura de sus viejos temas clásicos:«Pavana», «Bourée», «Aqualung», «Griminelli's Lament», «Eurology», «Skating away», etc. Pero la manera de tratarlos es diferente. Sólo a ratos la banda y la orquesta se suman en «tutti», a la manera de un concierto clásico. En muchos otros casos va utilizando los diferentes instrumentos -los de su grupo y los de la sinfónica- en diversas formaciones camarísticas, o hace tocar sola a su banda, volcada permanentemente hacia el sonido acústico; y sus fans -menos que en otras visitas- reconocen esa búsqueda.

Dejá tu comentario

Te puede interesar