13 de mayo 2005 - 00:00

Allen reconquistó a Cannes con un drama

Soon Yi, Woody Allen, Scarlett Johansson y Emily Mortimerayer en el Festival de Cannes, durante la presentación de«Match Point»
Soon Yi, Woody Allen, Scarlett Johansson y Emily Mortimer ayer en el Festival de Cannes, durante la presentación de «Match Point»
Cannes (ANSA y EFE) -Un Woody Allen más esmirriado que nunca, vestido con traje gris y camisa blanca abierta sin corbata, apareció ayer ante la prensa internacional convocada al finalizar la proyección en el festival de Cannes de su último film, «Match Point», protagonizada por Scarlett Johansson («Perdidos en Tokio») y Jonathan Rhys Meyers («Alejandro»).

«Es cierto que en mi película hay mucho sexo y pasión para mis estándares, pero comparada con el cine que se hace ahora es casi mojigata», dijo Allen. «Lo que la gente llama cinismo yo digo que es la realidad con otras palabras», para luego agregar en referencia a la frase que dice uno de sus personajes principales («a veces el sacrificio de un inocente es necesario para una causa más grande») es todo lo contrario de lo que él piensa, «pero en este mundo actual es una frase que repiten muchísimo los políticos y las personas que cuidan sus propios intereses en desmedro de los de cualquiera».

«Match Point» -siguió diciendo Allen- está filmada en Londres «no porque yo no quiera volver a rodar en Nueva York sino porque en estos momentos me es más fácil armar un proyecto en Europa». Y entró en detalles: «En mi país las grandes compañías de Hollywood pretenden inmiscuirse en la escritura del guión, en la selección del reparto, en el rodaje y en el lanzamiento del film, mientras que yo busco a alguien que me dé todo el dinero que necesito en una bolsa de papel marrón y me permita entregar el film terminado seis meses después».

«Es lo que he conseguido en Londres. Tanto es así que mi próxima película la haré en agosto en Londres, donde todo es más frío, el cielo es más gris y los actores tienen ese acento que tanto nos fascina a los norteamericanos», subrayó.

Cuando se le preguntó si hace cine por pasión o por hábito, respondió: «Yo soy como uno de esos internados en un manicomio que siempre tiene que hacer algo para que estén tranquilos él y todos los demás.

Me gusta que a la gente le guste mi película pero para mí lo importante es haber escapado de la realidad durante un año, viviendo en un mundo ficticio con gente linda, bien vestida y en bellos decorados».

«Igual que mi personaje en 'Match Point', yo también creo en la buena suerte y me parece que ésta me acompañó durante el rodaje, tanto es así que es una de las pocas veces en que estoy perfectamente satisfecho con el resultado», dijo.

• Argumento

«Match Point» es la historia de un hombre enamorado que mata a su amante para salvar su bienestar social, y no tiene que pagar por su crimen. Rhys Meyers y Johansson forman la pareja en cuestión, cuya pasión arrolladora traba el ascenso social de ambos (fallido tenista irlandés el uno, actriz sin talento la otra), y cuyas ambiciones de entrar en la alta sociedad londinense provocarán la tragedia que tendrá un final feliz sólo para uno de ellos.

Allen
inserta un único chiste en el film («mi padre descubrió a Jesús cuando perdió las dos piernas y no salió ganando en el canje») y, por lo demás, se limita a narrar clásicamente la historia de una pasión con muchos puntos de contacto con «Una tragedia americana», de Theodore Dreiser, y alguna referencia a la gran novelística del siglo XIX (Dostoievski, Thackeray, Jane Austen, etc.). Juega con las pistas que siembra a lo largo del relato y que no llevarán al final esperado por el público.

Algunos cronistas europeos opinaron que se trata de su mejor película de los últimos tiempos, y que lo favorece volver al género dramático.

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