11 de julio 2003 - 00:00

Aunque algo desconcertante, atrae un experimento teatral

Open house
"Open house"
«Open house». Dir. y dramaturgia: D. Veronese. Int.: J.I. Alvarez Insúa, G. Antieco, M. de Goycoechea, M.E. Iturbe, M. Milone, O. Nani, M. Paz, J. Petruchi, N. Pose, N. Segre. Dis. de luces: G. Córdova (Espacio Callejón.)

"Open house" es un espectáculo de múltiples voces, que apuesta a instalar en escena un discurso verosímil que permita poner en duda la supuesta actuación de sus intérpretes. Son diez actores que se van turnando para hablar de sus experiencias de vida, todas ellas marcadas por la soledad, el abandono y por diferentes carencias afectivas. Siempre de cara al público y ayudados por un micrófono de pie, cuya presencia subraya el perfil de charla pública o de confesión abierta que transmite el espectáculo, van relatando sus recuerdos de infancia, sus fantasías sexuales y sus dificultades para vincularse.

La utilización en escena de una fotocopiadora y un conejo vivo (mascota de una de las actrices) acentúa la sospecha de que todo lo que se dice en escena es verídico y está sujeto a los avatares de la realidad. Ya desde el comienzo, se advierte al público que la obra seguirá representándose eternamente sin depender de su presencia y «hasta que los actores desfallezcan, abandonen la obra o mueran». No se trata de un truco publicitario sino de la serena decisión de un teatrista interesado en investigar los límites de la ficción y las nuevas formas del realismo.

El director y dramaturgo Daniel Veronese (fundador del Periférico de Objetos) ha logrado que estos jóvenes actores transiten por muy diferentes estados, a veces ligados a la emoción y otras a una actitud corporal muda y descarnada, que aparenta un gran despojamiento técnico. Cada uno de ellos brinda un sentido testimonio, pero siempre está latente la amenaza de que podrían no hacerlo, ya sea por dolor, timidez o vergüenza.

Las fugaces interacciones con el público y los temas que interpretan en escena Nayla Pose (teclados) y Juan Ignacio Alvarez Insúa (guitarra) contribuyen a generar una atmósfera de inquietante intimidad. En cambio, las grabaciones de Lou Reed y los bellísimos acordes de «Alina» de Arvo Pärt adquieren un lugar demasiado protagónico que le quita fuerza a la presencia actoral.

Luego de su gira europea, «Open house» retomó sus funciones todos los lunes a las 21. La propuesta tiene ya sus seguidores y aunque por momentos desconcierte un poco, su temática la pone al alcance de cualquier espectador.

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