• Se afianza en «Canal 9» el resurgido rubro humorístico («América» tiene a Antonio Gasalla) que con «La peluquería» y «No hay dos sin tres» ofrecen una aceptable alternativa a novelas y noticias. Esta semana el primero hizo casi 13 puntos de rating con picos de 15 mientras el segundo logró casi 14 puntos con picos de 15.7. A esa hora en «Canal 13» emiten «Telenoche», que mejoró su rating (casualmente, cuando no están María Laura Santillán ni Santo Biasatti, de vacaciones, un dato que habla a las claras de las preferencias del televidente).
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• Es un buen documento de la realidad pero satura «Ser urbano» con los mismos tópicos de siempre, prostitución, travestismo, cárceles y hospitales. El martes se vio la historia de un grupo de prostitutas entre 12 y 17 años que trabajaban en Mendoza. Vivían en comunidad para criar a sus hijos. La otra nota se refería al Hospital Polvorín, ubicado en Ingeniero Budge (se señaló en el programa como el barrio de mayor índice de delincuencia del conurbano), que de día es una institución materno infantil y de noche se convierte en un hospital de guerra, donde llegan baleados, acuchillados, accidentados y víctimas de la inseguridad. Las imágenes fueron excesivamente crudas, con primeros planos de los pacientes, desnudos boca abajo, exhibiendo sus heridas.
• Andy Kusnetzoff repite en su programa el sketch inventado por Michael Moore en «America Undercover». Se trata del tour «Argentinos, somos como somos», donde viaja en un micro con extranjeros para mostrarles la «otra cara» de nuestro país.Ya pasearon por el Riachuelo para que los turistas conocieran el hedor de las aguas contaminadas y viajaron en el «Tren blanco» de los cartoneros. El lunes el destino fue una protesta piquetera, con lo que el programa resultó algo anacrónico pues salió justo después del vandalismo en la puerta de la legislatura. Igual, fue singular ver a los viajeros ingleses encapuchados tocando el bombo e intercambiando impresiones con los piqueteros. Lo triste es que esta tortura cotidiana se promueva como atracción turística y experiencia pintoresca.
• Sigue bien «Polémica en el bar», donde días atrás Chiche Gelblung reveló que la última vez que festejó su cumpleaños fue a los a los 8 años, en Villa Devoto. Para sorpresa de sus compañeros, Gelblung se puso serio y comentó que lo había compartido con dos amigos, que años después habían muerto «por chorros». Y recordó el regalo: «Me dieron una lapicera usada, que no tenía nada dentro. Desde entonces que no festejo esa fecha».
• El domingo debutó en «Canal 13» «El llamado final» y desde el lunes se emite en «Canal 9» «Call TV». Ambos introducen un nuevo elemento en los programas de entretenimientos de televisión: el teléfono celular. «El llamado final» estuvo conducido por Soledad Pastorutti, la folklorista que ya pasó por la actuación con «Rincón de luz» y ahora se prueba en la conducción, sin despertar el mismo entusiasmo que cuando flameaba ponchos. Se vieron anodinas competencias entre dos parejas que requieren constantemente teléfonos celulares para obtener consignas y pistas.
• Quizá para sus sponsors el objetivo esté logrado, no así para el televidente que demostró poco interés: el debut logró en «Canal 13» escasos 12.6, casi la mitad de «Trato hecho» en «Telefé», que a esa hora midió 23.4. Con esa marca el programa de Julián Weich volvió a encabezar los más vistos del domingo, pues superó por poco al insólito reality de Marley, (23.1). Esperable teniendo en cuenta que la principal atracción de «Odisea» fue un humorista de Marcelo Tinelli desnudándose ante cámara para hacer salir de una carpa a Susana Roccasalvo, la otra participante del domingo.
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